Los niños sí saben compartir

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Los padres sabemos lo que cuesta que nuestros hijos compartan sus juguetes. Tienen el sentido de la propiedad muy desarrollado, y aunque no jueguen con aquel coche que lleva cogiendo polvo en una estantería desde hace meses, si ven que otro niño se lanza a por él, corren despavoridos porque... ¡es suyo!

Ejemplos como este seguro que podemos contar por decenas, sin embargo, en los momentos importantes, con las cosas importantes, cuando es necesario, los niños son generosos, ¿no te lo crees?

Los niños nos dan una lección sobre aprender a compartir

 

Action Against Hunger es una ONG que con un simple vídeo trata de demostrar cómo los niños sí saben compartir. Ellos solitos y sin la dirección de ningún adulto, son capaces de resolver uno de los dilemas de la humanidad: ¿cómo acabar con el hambre en el mundo?

Esta organización denuncia que 3,5 millones de niños mueren de hambre al año, una cifra escandalosa porque aún no se ha puesto en marcha la solución para parar esta situación. Una solución, que tal y como nos enseñan estos niños, es muy sencilla, tan sólo hay que compartir un poco de lo que tenemos.

Por lo tanto, ¿somos los padres los que tenemos que enseñar a compartir a nuestros hijos?, ¿o son ellos quienes nos dan lecciones de vida que deberíamos aprender? Y es que el simple acto de compartir es una de las habilidades sociales más difíciles de aprender, ya que ni siquiera los adultos podemos hacerlo en muchas ocasiones.

¿Cómo enseñar a los niños a compartir?

Antes de nada es importante reconocer que no hay que obligar al niño a compartir, sobre todo, si todavía no está preparado. Para que pueda estarlo hay que:

- Esperar a que haya desarrollado otros aprendizajes previos, un bebé no comprenderá por qué ha de compartir.

- Enseñar mediante el ejemplo.

- Fomentar el juego con otros niños y el intercambio de juguetes.

- Alabar y felicitar al niño cuando haya sido generoso y haya compartido.

- Generar situaciones que induzcan a compartir, ya sea en casa con la familia o en el parque con otros niños.