Como siempre decimos, cada niño es un mundo en cuanto a las necesidades, preferencias, deseos, y capacidades. En razón de eso, los padres deben buscar estimularles según el perfil que tengan los niños.
Algunos niños van al parque para construir castillos en la arena. Otros prefieren tirarse del tobogán o balancearse en los columpios. En todo caso, la seguridad y el cuidado de los niños deben ser una constante.
Listamos abajo una serie de cuidados que deben tener los padres a la hora de llevar a sus hijos al parque.1- Lo primero, que los padres o cuidadores estén siempre de ojo en el niño. Que estén cerca por si necesitan alguna ayuda o cuidado. El niño necesita saber que puede contar siempre con sus papás. Se sentirán más seguros.
2- Observa y se familiariza con el ambiente. Verifique que no existan objetos cortantes por el suelo o cercanos a los aparatos. Una astilla de cristal por el suelo puede estropear una tarde de diversión a tu hijo.
3- Antes de que tu hijo se monte en algún aparato, da una ojeada en las condiciones de conservación del aparato, es decir, si las cuerdas están bien sujetas, si existen algún juego estropeado, etc. Mejor prevenir que remediar.
4- Procura vestir a tu hijo con ropas cómodas y de colores para que el niño esté siempre visible.
5- No quite ojo a tu hijo. No lo confíe a los cuidados de extraños.
6- No permita que tu hijo utilice los aparatos para los que no está debidamente preparado o que no sea apropiado a su edad. Sólo tu sabes de lo que él es capaz. Eso no quiere decir que no lo animes a probar nuevos juegos. Pero todo con cautela.
7- Enseña a tu hijo a cuidarse, por ejemplo, no dejándole que pase próximo a alguien que se columpia.
8- Si fumas, no juegue la colilla de tu cigarro en el suelo del parque. Cuida de tu hijo y de los demás niños.
9- Fomenta las relaciones sociales de tu hijo. Enséñale a compartir los juguetes (cubo, pala, etc.) utilizados en la arena, a conciliar los juegos con otros niños, y a que espere su turno.
10- Enseña a tu hijo a jugar en los aparatos. Vigílelo sin que él se dé cuenta.