Lo bueno y lo malo de los bebés nacidos en julio

Qué características comparten los bebés nacidos en el mes de julio

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

El verano trae bebés optimistas y extrovertidos gracias al sol que utilizan como fuente de energía. Así que si tu bebé nació en julio o tiene previsto nacer durante este mes, será un bebé optimista por naturaleza. Pero hay más: descubre lo bueno y lo malo de los bebés nacidos en julio. 

Descubre lo bueno y lo malo de los bebés nacidos en julio

Lo bueno y lo malo de los bebés que nacen en julio

Los bebés nacidos en los diferentes meses del año tienen diferentes características y estilos. Dependiendo de la época podrán ser más empáticos, más extrovertidos, más nerviosos o menos y tener un rango totalmente diferente de emociones y sensibilidades. Claro que cada niño es diferente y las generalidades nunca son buenas compañeras, pero te mostramos algunos aspectos que suelen darse en los bebés nacidos en el mes de julio. No es ciencia exacta, más bien se trata de aplicar la estadística a los resultados que se obtienen de investigaciones diversas y, a veces, aparentemente inconexas.

- Esto es lo bueno de los bebés nacidos en julio: 

1. Mucha energía. El verano ha dotado a los bebés de julio con un toque muy especial y tanto si son del signo del zodiaco Cáncer como sin son de Leo, el sol les bendice convirtiéndoles en personas muy enérgicas a las que les encanta las emociones fuertes y la aventura. Sigue leyendo para averiguar como puede ser tu bebé si ha nacido con los calores de la época estival.

2. Perseverantes. Los bebés nacidos en julio se caracterizan por la determinación, ya que son muy centrados en sus objetivos y raramente se ven desalentados por los obstáculos que pone el camino de la vida. Cuando conocen su meta, van a por ella y no es nada fácil distraerlos. Quien sabe, quizá su futuro esté en el deporte de élite. También suelen causar una buena impresión al conocer nuevas amistades. Vamos, que van a acabar siendo los reyes del parque y el alma de la fiesta.

3. Mucha empatía. Su empatía es muy grande y ninguno de sus movimientos son egoístas ni bruscos. Síguele la pista a tu pequeño ya que muchos psicólogos de éxito han nacido en este mes. Y es que, quizás, no siempre tengan una respuesta para lo que pueda ocurrir, pero su compasión y comprensión de los estado de ánimos ajenos son una gran baza a su favor. Además, estos bebés vienen al mundo con un fuerte sentido de la familia a la que siempre defenderán. Por todo ello, nunca son amigos de la venganza ya que tras un cierto periodo de tiempo, simplemente las cosas malas las dejan pasar y no arden en deseos de ajustar cuentas.

4. Más altos y con huesos fuertes. La estadística demuestra que los bebés de julio acaban alcanzando 0,5 cm más, de media, en altura y que tienen los huesos más gruesos.

- Esto es lo malo de los bebés nacidos en julio: 

1. Muy frágiles. Por el contrario, son pequeñas personas muy frágiles. Los detalles más mínimos pueden crear grandes fisuras en ellos. A veces se apegan demasiado a los sentimientos profundos y sus emociones no los dejan desengancharse y curarse. Por ello, les gusta a menudo estar solos. Déjales su espacio y sacarán lo mejor de ellos mismos.

2. Muy 'preguntones'. Aunque todos los niños pasan por la etapa donde todo son preguntas y el “¿por qué?” parece que es lo único que saben decir, los bebés nacidos bajo el mes de julio preguntan demasiado, hasta el punto de poder convertir el momento en irritación. Paciencia, porque si puedes aguantar y responder, ellos son las personas más dulces del mundo.

3. Más propensos a las enfermedades respiratorias y cambios de humor. En cuanto a las dolencias, los bebés nacidos en julio son las más propensos a sufrir ataques de asma y a tener un temperamento ciclotímico (con altibajos en el estado de humor, que va desde una depresión moderada hasta una euforia emocional).

4. Más problemas de hipertensión. Varios estudios señalan que las niñas que cumplan años en este mes estival tienen más posibilidades de ser diagnosticadas con problemas de hipertensión. La artritis también es una amenaza.

5. Más miopía y diarreas. Hay estudios que apuntan que los ‘bebés de verano’ tienen peor visión lejana que los que nacen en otro períodos, siendo muy probable que sea por efecto de la exposición a la luz. De igual forma, las altas temperaturas del verano propician la aparición de diarreas, por lo que hay que tener más cuidado cuando son recién nacidos  con los posibles problemas digestivos y recordar que la lactancia materna a demanda evita los problemas de deshidratación.