La edad del 'por qué' en los niños

Cómo sobrevivir a la etapa de los porqués de los niños

¡Qué bonito cuando los niños dicen sus primeras palabras! ¿Verdad? Y una vez comienzan a hablar pasan por múltiples fases: la fase de hablar y no parar, la edad del no, o la edad del por qué en los niños...

Hay un momento en que nuestros pequeños parece que se cuestionan hasta el sentido de la vida..."Vamos a la bañera....¿y por qué? Porque hay que bañarse para estar limpitos y guapos, ¿y por qué? Porque si no olemos mal...¿y por qué?" Y así podríamos estar horas en un bucle sin fin en  el que el niño no pararía de preguntar ¿y por qué? ¿y por qué? A nosotros se nos acaban las respuestas, la imaginación no da más de sí, y la paciencia se agota. Y, nosotros también nos preguntamos... ¿¿¿Por qué????

La etapa del "por qué" en los niños

Etapa del por qué en los niños

Los niños pasan por diferentes etapas en su desarrollo y esta es una de ellas. Se da entre los 2 y los 4 años, edad en la que el niño por un lado comienza a dominar el lenguaje y por otro lado es una etapa de grandes avances en el desarrollo del pensamiento del niño, necesitan conocer, ordenar su mundo, ampliar conocimientos y quieren conocer las razones de por qué el mundo que le rodea es así.

"¿Por qué el sol no sale de noche?, ¿Por qué los guisantes son redondos?" Los niños en esta edad empiezan a reflexionar sobre el mundo que les rodea, son más conscientes del exterior, de las diferencias entre las personas, los objetos, y necesitan saber, necesitan cubrir conocimientos y ganar seguridad también en el entorno que les rodea.  

¿Cómo podemos responder a los porqués de los niños?

Es importante que los padres demos respuestas a esas preguntas del niño, con paciencia, en un lenguaje asequible al niño y sin dar grandes explicaciones. Es decir, si el niño me pregunta por qué llueve, no le voy a explicar el ciclo del agua o el concepto de condensación. Puedo decirle que las nubes están hechas de agua, y cuando tienen mucha mucha agua y no pueden más tienen que soltarla y entonces llueve.

¿Y si no sabemos la respuesta? Si no sabemos qué responder,  podemos decir "Pues cariño, esto no lo sé" que también es una buena respuesta. Y si me preguntan ¿por qué no lo sabes? les diremos que papá y mamá no saben todo, pero que podemos buscar la respuesta juntos.

¿Y si sigue insistiendo una y otra vez en la misma pregunta? Tenemos que asegurarnos por un lado que el niño entiende la respuesta, y por otro, que sabemos qué quiere realmente preguntar el niño. A veces nos preguntan una cosa y acto seguido nos preguntan de nuevo: "pero, ¿por qué?". Si el niño quiere saber más, tenemos que tratar de buscar una respuesta que él pueda entender, pero de forma clara. 

Pueden darse situaciones en la que el niño pregunte cosas en momentos poco oportunos y de lugar a situaciones incómodas. Por ejemplo estamos hablando con una persona, y el niños nos pregunta "¿Por qué esta persona es tan....?" o "¿Por qué tiene....?" Momento en el que el niño me saca los colores y pienso..."Tierra trágame". Más que regañar al niño, más tarde y a solas, debemos enseñarle qué puede preguntar o qué no en presencia de esas personas, y darle pautas para que, si tiene curiosidad, me lo pregunte pero cuando estemos solos. 

¿Y si me pregunta por temas embarazosos? Los niños puede preguntarme de todo, desde por qué el cielo es azul, hasta por qué el abuelito se ha muerto, o por qué tengo un bebé en la tripa. Es importante que no haya temas prohibidos  y no decirles "no tienes edad para esto" o  "ya lo sabrás cuando seas mayor" porque de esta manera no favorecemos ni facilitamos la comunicación con nuestro hijos. Además puede tratarse de algo que realmente le genera angustia al niño y si le digo que eso no se pregunta, le dejo todavía con más incertidumbre.

Y si al niño le digo que recoja su cuarto y me pregunta ¿por qué? Aquí lo único que cabe es decirle que hay que ordenar el cuarto porque las cosas tienen que estar ordenadas, y además es una norma en casa que lo que se desordena luego se ordena. Aquí tendremos que ser más tajantes y poner claro el límite para haga lo que le hemos pedido.

¿Qué debemos evitar cuando el niño pregunte "por qué" a todo?

Lo que debemos evitar siempre es decirle al niño que no sea "pesadito" o "eso no se pregunta" o "esto no lo vas a entender". Es verdad que los niños pueden ponerse muy pesados, en ocasiones preguntar cosas que pensamos que no pueden entender, o que ni siquiera nosotros somos capaces de responder, pero tenemos que tratar de dar una respuesta o decirle, (si está muy pesado), que mañana le damos más respuestas.

Si le digo no seas pesado, o vale ya de preguntar o esto no se pregunta, en cierta manera puedo inhibir al niño o no doy lugar a un estilo educativo que favorezca la comunicación en mis hijos.