Cómo hacer el dibujo de un caballo en 4 fáciles pasos para niños

Celebra el Día Mundial del Caballo con tus hijos enseñándoles cómo dibujar un simpático equino en pasos

Fabiola Hernández Pérez, Periodista y editora
Revisado por Vilma Medina, Periodista, MA
En este artículo
  1. Cómo hacer un dibujo fácil de un caballo paso a paso y de manera simple
  2. Datos curiosos para niños sobre los caballos que seguro les fascinarán
  3. Actividades relacionadas con los caballos para interesar a los niños
  4. Bruno no puede esperar - Cuento corto infantil sobre los caballos

Aprende cómo hacer el dibujo de un caballo en 4 fáciles pasos para niños a través de una actividad sencilla, divertida y pensada especialmente para nuestros pequeños artistas en casa. Con trazos básicos, los niños podrán dibujar el cuerpo, la cabeza, las patas, la crin y la cola de un caballo, de una forma bastante simple, pero linda, a la vez que desarrollan su creatividad y confianza al dibujar.

Cómo hacer un dibujo fácil de un caballo paso a paso y de manera simple

Cómo dibujar un caballo para niños

El 11 de julio es el Día Mundial del Caballo, una fecha proclamada por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para reconocer la importancia de estos animales en la historia, el trabajo, el deporte, la compañía y terapias. Aprovecha para enseñar a los niños que los caballos son animales que necesitan cuidados, respeto y personas que los traten con cariño y responsabilidad.

4 pasos para dibujar un caballo de manera sencilla

Paso a paso para dibujar un caballo

1. En una cartulina dibuja la cabeza del caballo con un rotulador negro.

Aprende a dibujar un caballo

2. Una vez dibujada la cabeza, comienza a darle forma al cuerpo.

Tips para dibujar un caballo

3. Cuando tengas la figura del caballo completa, es el momento de dibujar los ojos, la nariz y la cola.

Dibuja un caballo muy fácil

4. Por último, con un rotulador de color marrón, píntale una bonita crin.

Datos curiosos para niños sobre los caballos que seguro les fascinarán

A continuación, te damos algunos datos curiosos sobre los caballos, unos animales hermosos, inteligentes y cercanos al ser humano desde hace miles de años. Aunque muchas veces los vemos en paseos por el campo, los caballos tienen habilidades y características que los hacen especiales:

Datos curiosos de los caballos para niños

  1. ¿Sabías que los caballos pueden dormir de pie?
    Así es: los caballos descansan parados porque sus patas tienen un mecanismo que lo mantiene firmes. Para dormir profundamente sí se tumban.
  2. ¿Sabías que los caballos tienen una memoria muy buena?
    Pueden recordar personas, lugares y experiencias. Por eso reconocen a quienes los cuidan y responden mejor cuando se les trata con cariño.
  3. ¿Sabías que las orejas de los caballos ayudan a saber cómo se sienten?
    Si están hacia adelante, suelen estar atentos o curiosos; si las echan hacia atrás, pueden estar molestos, asustados o incómodos.
  4. ¿Sabías que los caballos son animales muy sociables?
    Les gusta vivir en grupo y sentirse acompañados, por lo que forman manadas para protegerse y no les gusta estar solos mucho tiempo.
  5. ¿Sabías que no todos los caballos son iguales?
    Existen muchas razas de caballos, y cada una puede tener distinto tamaño, velocidad o carácter. Van de grandes y robustos a pequeños y ágiles.
  6. ¿Sabías que los ponis también son caballos?
    Muchas personas creen que los ponis son crías, no es así. Un poni es un caballo pequeño, incluso cuando ya es adulto, solo su tamaño es menor.

Curiosidades del caballo para niños

  1. ¿Sabías que la dieta del caballo es herbívora?
    Les gusta comer hierba, heno y cereales especiales. También comen zanahorias o manzanas como premio, pero sin abusar de ellas.
  2. ¿Sabías que los dientes de los caballos nunca dejan de desgastarse?
    Como pasan mucho tiempo masticando, sus dientes se desgastan. Por eso necesitan revisiones para asegurarse de que pueden comer sin dolor.
  3. Los caballos pueden correr muy rápido
    Algunos caballos alcanzan gran velocidad y por eso han sido usados durante siglos para viajar, trabajar y competir, aunque no todos son de carreras.
  4. Los caballos se comunican con sonidos y movimientos
    Los caballos relinchan, resoplan, mueven la cola, cambian la postura del cuerpo y usan sus orejas para expresar cómo se sienten.
  5. Los caballos tienen los ojos a los lados de la cabeza
    Por eso pueden ver casi todo lo que ocurre a su alrededor sin mover mucho la cabeza. Esto les ayuda a detectar peligros y sentirse seguros.
  6. ¿Sabías que los cascos de los caballos son muy importantes?
    La parte dura de sus patas se llama casco. Es como una uña que protege sus 'pies'. Para que estén sanos, necesitan (en algunos casos) herraduras.

Actividades relacionadas con los caballos para interesar a los niños

Imprimir Dibujo de un caballo para colorear para niños

El anterior dibujo ya está listo para descargar e imprimir.

Bruno no puede esperar - Cuento corto infantil sobre los caballos

En una granja vivía Bruno, un caballo joven y muy veloz. Tenía el pelo brillante, la cola larga y las patas tan rápidas que todos los animales lo admiraban. Cada mañana, Bruno salía al campo y corría más rápido que las ovejas, que los perros y hasta más rápido que las hojas cuando soplaba el aire. Pero Bruno tenía un enorme problema que no podía controlar: no sabía esperar.

Cuento corto sobre caballos para niños

Si la granjera le servía la comida, empujaba la puerta con mucha impaciencia. Si los otros caballos caminaban despacio, Bruno resoplaba molesto. Y si alguien quería enseñarle algo nuevo, simplemente salía corriendo antes de escuchar. Un día llegó a la granja Angélica, una niña muy lista que quería aprender a montar. Era muy tranquila, cuidadosa y hablaba con voz suave.

Aunque Angélica le hablaba con cariño, Bruno, como siempre, se movía sin parar. Quería salir al campo, correr y demostrarle a Angélica lo rápido que era. Ella intentó subir a su lomo, pero Bruno dio un paso antes de tiempo, asustándola. Angélica acarició la crin de Bruno, quería que confiara en ella, que la esperara a su ritmo tranquilo y pausado, no impetuoso y desesperado como él.

Bruno bajó las orejas, conforme Angélica le explicaba que era mejor ir despacio, él creía que ser el más rápido era lo más importante. Durante varios días, Bruno practicó: caminaba junto a Angélica, se detenía cuando ella se lo pedía y poco a poco descubrió que esperar no era aburrido. Una tarde, Angélica se animó por fin a subir a su lomo. Esta vez Bruno la esperó y caminó despacio.

La niña iba acariciando su cuello, mientras Bruno iniciaba una ligera cabalgata. Desde entonces, aquel temperamental caballo siguió corriendo rápido cuando era posible o cuando quería sentir esa libertad, pero aprendió que la paciencia también es una gran cualidad. Moraleja: Ser rápido está bien, pero saber esperar nos ayuda a cuidar mejor a quienes queremos y nos quieren.

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