Enseñar libertad a los niños no es 'dejar hacer'

Pautas para que los niños entiendan el significado de la libertad

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

La libertad se define como la capacidad que poseen las personas de poder obrar según su propia voluntad a lo largo de su vida. Por tanto, la persona será responsable de sus propios actos.

Los niños cuando son pequeños dependen de los adultos. Estos últimos serán los responsables de proteger, alimentar y educar a los pequeños. Sin embargo, a medida que los niños crecen esta dependencia hacia los adultos se va reduciendo gradualmente. Los padres deben educar a sus hijos para que sepan resolver sus problemas y sean autónomos, es decir, para que sean libres. Sin embargo, enseñar libertad a los niños, no es lo mismo que dejar hacer. 

Cómo enseñar el valor de la libertad a los niños

Enseñar la libertad a los niños

En la sociedad actual existe confusión entre el concepto de libertad y dejar hacer. Se confunde el verdadero significado de ser libre. Hoy en día existe la falsa creencia generalizada de que libertad es hacer lo que queramos y cuando queramos porque tenemos derecho a hacerlo. En realidad, ser libre implica compromiso y reflexión.

El niño irá aprendiendo día a día lo que significa realmente ser libre en la manera que aprenda a tomar decisiones y haga buen o mal uso de su libertad. Para ello, debe reflexionar, utilizar su entendimiento para tomar decisiones responsables en el uso de las libertades de las que goza.

Por tanto, educar en libertad a los niños significa que los adultos enseñen a los pequeños a desarrollarse para que sean capaces de dar razones inteligentes para explicar el por qué, cómo y dónde eligen lo que quieren y asumir sus consecuencias de sus decisiones.

Cómo explicar la libertad a los niños

El ambiente idóneo para educar en libertad será la familia. Es en ese espacio donde los niños aprenderán mejor y obtendrán las herramientas necesarias para invitarles a pensar, usar su inteligencia, ser responsables y autónomos para, así, asumir su propia libertad.

A la hora de explicar y educar en la libertad, es necesario que los adultos sepan cómo poder hacerlo dependiendo de la etapa evolutiva en la que se encuentran. Así:

  • De los 0 a los 6 años. Los niños apenas tiene uso de razón, es decir, no distinguen entre lo que está bien o lo que está mal. Por eso, los padres deben ser guías. Para educar en la libertad en esta etapa se debe utilizar el juego como herramienta. Los adultos deben explicar qué es la libertad a los niños de una manera en la que puedan atraer su atención y es esa.
  • De los 6 a los 12 años. Los adultos siguen siendo los guías de los pequeños. Es ahora cuando hay que ser persistentes e invitar a los niños a ser reflexivos. Es en esta etapa donde los padres deben motivar a los hijos a que sean ellos los que elijan y asuman las consecuencias. Así aprenderán de primera mano el uso de la libertad.
  • De los 12 a los 18 años. En esta etapa es importante explicar lo que es justo y no excederse en sus libertades. Los elementos principales de la libertad serán la inteligencia, la voluntad y la prudencia.