Qué es el movimiento en libertad de los bebés

El método que facilita la motricidad de los bebés

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Parece mentira, pero hoy día los movimientos de liberación empiezan desde los primeros meses de vida. El movimiento liberador del bebé, es una nueva técnica de educación psicomotora que parece revolucionar los conceptos de respeto a los movimientos naturales del bebé entre las madres modernas.

Dicen que los bebés salen reforzados en su autoestima, y que forzar su movilidad antes de tiempo puede ser perjudicial para su desarrollo.

Te contamos en qué consiste el Movimiento en libertad de los bebés.

Qué es el Movimiento en libertad de los bebés

Qué es el movimiento en libertad del bebé

La autora de este movimiento libertador es la pediatra Emmie Pickler quien, tras numerosas investigaciones, creó un sistema educativo basado en el respeto al niño, y en el que el adulto debe ser un mero observador.

Esta teoría se inclina a que el bebé debe aprender a moverse solo y en libertad, sin que los adultos intervengan de ninguna manera en sus movimientos, aunque sea para ayudarle.

Cada niño tiene su ritmo, y los movimientos que van aprendiendo son en función de su desarrollo psicomotriz, así ellos mismos podrán aprender las diferentes posturas, como girarse solos en el suelo, o aprender a andar, sin necesidad de ayuda externa. De hecho, la autora sostiene que ayudarles o forzar su aprendizaje temprano puede tener consecuencias negativas en su crecimiento.

En sus estudios se muestra como el desarrollo motor se realiza de manera espontánea sin que los padres tengan que sentar al niño, o cogerle de un dedo para que ande. Se trata de un movimiento natural, que hace que el niño se sienta libre en sus movimientos y tenga una actitud más positiva ante el aprendizaje, además de una mayor curiosidad.

Dicen que sus efectos son muy positivos, ya que los bebés que se mueven libremente se muestran más activos, curiosos, sociables, abiertos, ágiles, más precisos en sus movimientos, y son menos propensos a tener accidentes.

¿Cuáles son las pautas a seguir?

1- Debemos dejar al niño un espacio adaptado a él, sin barreras (nada de parques con barrotes), donde pueda moverse libremente. Como por ejemplo una manta en el suelo.

2- No debemos poner al bebé en una posición forzada en la que no pueda salir sin ayuda de ella. Por ejemplo cuando sentamos al bebé apoyado en alguna almohada. En esa posición el bebé no podrá alcanzar los juguetes que tiene a su alrededor por sí mismo, y necesitará la ayuda de un adulto para poder cambiar de posición.

3- Debemos permitir el desarrollo de su autonomía y autoconfianza, cada vez que el niño intente hacer un movimiento por sí mismo. Dejarle que cambie de postura, que intente levantarse por sí solo, siempre que no haya un peligro grave, que no sea simplemente caerse de lado o de culo en el suelo.

4- Aprender a observar e intervenir lo menos posible, así como adaptar y asegurar su entorno para facilitarle los movimientos libres. Debemos dejar que aprenda a andar solo sin ayuda, o a comer solo con las manos, para que poco a poco vaya mejorando su motricidad.

5- Permitir al niño a confiar en sus capacidades y en su propio juicio a la hora de enfrentarse a los retos. Frenarle solo en caso de accidente.

6- Debemos facilitar la libertad de movimientos del niño con ropa cómoda y zapatos blanditos que no impidan ni dificulten sus movimientos.

7- Permitirle experimentar con los movimientos de su cuerpo, y sus sensaciones corporales, como chuparse los pies, o las manos, cogerse las piernas… cuando él quiera y donde quiera.

Los resultados de la doctora Pickler atestiguan que los niños que han crecido en libertad de movimientos y sin ayuda externa tienen mucho mejor equilibrio, mayor coordinación, mayor seguridad en sus actividades y por eso son menos propensos a sufrir accidentes.