Atragantamiento. Primeros auxilios a los niños

Es uno de los accidentes más comunes de la infancia

A medida que el bebé va creciendo va adquiriendo la capacidad de moverse, girarse, observar y llevárselo todo a la boca. Cualquier objeto a su alcance, aumentará el riesgo de atragantamiento a partir de los cuatro meses de edad.

Los trocitos de comida, las piezas de algunos juguetes que pueda alcanzar o los objetos le den otros niños de su entorno pueden ser causa de un atragantamiento.

Qué hacer cuando el niño se atraganta

Si, tras un atragantamiento, el lactante o el niño balbucea, llora, habla o tose, es señal de que el aire está pasando por las vías aéreas, por lo que probablemente nos hallaremos ante una situación de obstrucción parcial. La tos es el mecanismo reflejo más potente capaz de revertir esta situación.

¿Qué debemos hacer?
Estimular y facilitar que la tos se siga produciendo. De forma instintiva, a veces, se dan golpes en la espalda con la intención de ayudar, pero esto no debe hacerse porque el cuerpo extraño puede moverse y la obstrucción parcial puede convertirse en total. De modo que evita dar al niño golpes en la espalda, comprimirle el abdómen y ofrecerle algo de beber.

Primeros auxilios. Atragantamiento

Cuando la tos es inefectiva

Si no hay tos o ésta es claramente inefectiva, podemos estar ante una obstrucción total de las vías respiratorias, que habrá que diferenciar si el niño está consciente o inconsciente.

El niño está consciente:

- Llama a emergencias.

- Coloca al niño de pie e inclinado, con la cabeza más baja que el cuerpo. Pasa una mano por sus axilas para sujetar su pecho y con la otra mano dale hasta 5 golpes con la parte inferior de la palma de la mano en la parte alta de la espalda entre sus omoplatos.

- Si no ha conseguido expulsar el cuerpo extraño, hay que iniciar las compresiones abdominales o maniobra de Heimlich, hasta 5 veces. Esta maniobra consiste en colocarse detrás del niño y rodearle la cintura con los brazos. Cerrar una mano y colocar el nudillo del pulgar por encima del ombligo, a nivel de la boca del estómago, entre el ombligo y el tórax. Cógete el puño con la otra mano y realiza una fuerte presión hacia dentro y hacia arriba, lo que provocará un aumento de la presión en el tórax, obligando a salir al aire que queda dentro de los pulmones, arrastrando el cuerpo extraño. Se debe seguir con la maniobra hasta la llegada de ayuda o hasta la pérdida de conocimiento.

El niño está inconsciente:

Dada la ausencia de conocimiento, hay que pedir ayuda a emergencias inmediatamente. Mientras llega la ayuda médica, realiza 30 compresiones torácicas, seguidas de dos insuflaciones de aire en la boca del niño hasta la recuperación.

Lactante consciente:

- Llama a emergencias.

- Coloca al lactante boca abajo sobre el antebrazo, con la cabeza más baja que el cuerpo. Sujeta con la mano la barbilla del lactante y coloca un dedo en su labio inferior para que la boca permanezca abierta y sentir si sale el cuerpo extraño.

- Con la otra mano, dale hasta 5 golpes en la espalda entre los omoplatos. Si no hay expulsión del cuerpo extraño, es necesario dar la vuelta al lactante y colocarlo sobre el antebrazo mirando hacia arriba y aguantando el cuello con la mano. También puedes colocarle sobre una superficie dura. Aplica hasta 5 compresiones torácicas con los dedos de la mano en posición vertical en el centro del pecho, un poco más abajo de una línea imaginaria trazada entre los dos pezones. - Repite todo el ciclo completo hasta la recuperación y hasta la llegada de ayuda o pérdida de conocimiento.

Lactante inconsciente:

- La maniobra de Heimlich no es una técnica adecuada para realizar en un lactante o menor de un año, por el riesgo de ocasionarle lesiones en las vísceras abdominales. Antes de la llegada del personal sanitario o la recuperación de la respiración, realiza 30 compresiones torácicas seguidas de 2 insuflaciones.

- Cuando se realiza una reanimación en una obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño, es habitual que el aire no entre, no eleve el tórax o cueste mucho introducirlo. En el supuesto de que el tórax se elevara con facilidad, reevalúa la situación pero, si sigue inconsciente y no respira normalmente, deberás proseguir con las maniobras hasta la llegada de los sanitarios.

Fuente consultada. Primeros Auxilios en niños y bebés. Cruz Roja.

Pedro Oliver. Redactor de GuiaInfantil.com