Síntomas del cáncer infantil en los niños y bebés

El 85 por ciento de todos los cánceres infantiles presentan síntomas parecidos

A pesar de que se han realizado muchas investigaciones sobre el cáncer durante décadas, todavía no se conocen las causas de la mayoría de los tumores en los niños. Actualmente, la incidencia del cáncer en los niños es muy baja: 140 casos nuevos al año por cada millón de niños menores de 15 años. 

Los avances en las técnicas diagnósticas y en los tratamientos del cáncer infantil han aumentado la supervivencia de estos niños hasta el 76 por ciento.

Los síntomas del cáncer infantil

Prueba lunares niños

Existen diferentes señales o síntomas que pueden hacer sospechar que el niño padece cáncer. La detección de alguna alteración suele estar localizada en el cuello o en el abdomen de los niños. Aunque hay distintos tipos de cáncer, al menos el 85 por ciento de todos los cánceres infantiles presentan síntomas parecidos. Los más significativos son los siguientes:

- Anemia acompañada de sangrados y exceso de hematomas (moretones)
- Dolores de cabeza acompañados por alteraciones del sueño o del comportamiento y conducta
- Fiebre prolongada y sin causa aparente
- Dolor de cabeza persistente, acompañado de vómitos nocturnos 
- Hinchazón y masa abdominal anormal
- Fatiga, pérdida de peso, palidez
- Ganglios linfáticos inflamados
- Infecciones frecuentes

El diagnóstico precoz en el cáncer infantil

No obstante, cuanto antes se diagnostique el cáncer, más eficaz será el tratamiento de la enfermedad. La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) recomienda a los padres que, considerando que la mayoría de los síntomas del cáncer puede interpretarse como dolencias infantiles comunes, en el caso de que haya alguna sospecha, acudan al médico para que les realicen las pruebas para descartar el diagnóstico de la enfermedad. El cáncer se extiende con mucha rapidez en la infancia. Una detección y un tratamiento precoces aumentan las probabilidades de que el niño se cure y pueda llevar una vida normal.

El diagnóstico preciso corresponde a un médico especialista en oncología infantil, ya que estos síntomas pueden ser comunes a otras dolencias infantiles. En el caso de que el cáncer se localice en un área crítica como es el cerebro, el tumor, aunque pequeño, puede producir síntomas en los comienzos de la enfermedad, gracias a la presión que ejerce en el área del cerebro afectada. Sin embargo, hay cánceres que pasan desapercibidos y sólo se consiguen diagnosticar cuando se encuentran bastante desarrollados.

Fuente consultada:
American Cáncer Society