El linfoma de Hodgkin infantil. Cáncer linfático en niños

Cómo se detecta y diagnostica el linfoma de Hodgkin en los niños. Cómo se trata el cáncer linfático infantil

Vilma Medina
Vilma Medina Directora de Guiainfantil.com

El linfoma de Hodgkin infantil es una enfermedad maligna que se caracteriza por la formación de células cancerosas en el sistema linfático, responsable por la defensa del organismo contra las enfermedades. Conoce los síntomas así como el diagnóstico del cáncer linfático en los niños.

Te contamos también cuál es la mejor manera de detectar temprano este cáncer en los niños y qué pruebas se utilizan en el diagnostico de ese cáncer linfático en los niños.

Cómo detectar un cáncer linfático en niños

Linfoma en niños

Linfoma es un término que conocemos para describir a un cáncer que comienza en las células del sistema linfático. El linfoma de Hodgkin infantil es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en el sistema linfático de los niños.

Existen dos tipos de linfoma: el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. El linfoma de Hodgkin a menudo se cura, mientras el linfoma no Hodgkin dependerá del tipo específico de la enfermedad.

El linfoma no Hodgkin es el tercer cáncer más frecuente en los niños (tras la leucemia y los tumores cerebrales), y es un tipo de cáncer que se forma en el sistema linfático, el cual forma parte del sistema inmunitario, responsable por proteger el cuerpo del niño de sustancias extrañas, infecciones y enfermedades. La mejor manera de detectar temprano este cáncer es la atención de sus posibles signos y síntomas, y llevar a los niños al médico cuando algo sea preocupante.

Las revisiones médicas regulares y minuciosas son importantes para los niños, especialmente para aquellos con factores de riesgo conocidos para linfoma no Hodgkin, como:

- Deficiencias inmunitarias hereditarias

- Trasplante de órgano o tratamiento de cáncer previo

- Infección por VIH

Síntomas y signos del linfoma en niños

Entre los síntomas más conocidos del linfoma no Hodgkin infantil, se destacan:

- Ganglios linfáticos agrandados (que se observan o se sienten como masas debajo de la piel). Este tipo de sintoma suele presentarse como un aumento de tamaño, no doloroso, de uno o más ganglios linfáticos, que provoca la aparición de un bulto localizado normalmente en el cuello, la parte superior del tórax (se ven si se hace una radiografía), la axila, el abdomen o la ingle.

- Hinchazón del abdomen.

- Sensación de barriga llena después de comer sólo una pequeña cantidad de comida.

- Tos o dificultad para respirar.

- Fiebre.

- Pérdida de peso.

- Picores en la piel

- Sudores nocturnos, mientras el niño está dormido.

- Cansancio (sensación de estar con mucha fatiga y agotamiento)

Cómo se detecta el linfoma en niños

Los niños, por lo general, no desarrollan linfoma no Hodgkin, pero es importante que los padres y los médicos conozcan los posibles síntomas y signos del linfoma. Ante la sospecha de que un niño padece un linfoma, será necesario realizar algunas pruebas para confirmar esto:

1. Análisis de sangre
Los análisis de sangre miden las cantidades de ciertos tipos de células y químicos en la sangre. Estas pruebas no se usan para diagnosticar linfoma, pero puede que sean una de las primeras que se hagan en niños con síntomas para ayudar al médico a averiguar qué es lo que está ocurriendo. Si el niño ha sido diagnosticado con linfoma, a veces estas pruebas también pueden ayudar a indicar cuán avanzado es el linfoma.

2. Antecedentes médicos y examen físico
El médico hará preguntas sobre los síntomas y cuánto tiempo hace que están presentes. Puede que el médico también pregunte si hay algún antecedente de posibles factores de riesgo, tal como problemas con el sistema inmunitario.

3. Biopsia
Un médico no puede diagnosticar un linfoma no Hodgkin en un niño basándose solamente en los síntomas o un examen físico. La mayoría de los síntomas del linfoma no Hodgkin pueden ser causados por otros problemas como las infecciones, aunque también podrían ser a causa de otros tipos de cáncer. La única manera de confirmar esto es mediante la extracción de una parte o todo el ganglio linfático anormal (o tumor) para examinarlo con un microscopio y hacer otras pruebas de laboratorio. Este procedimiento que se llama biopsia.

La biopsia puede ser quirúrgica (por escisión o incisión) o con aguja. La muestra obtenida será observada con un microscopio y se realizarán una serie de pruebas de laboratorio que puedan determinar el tipo de linfoma.

4. Estudios por imágenes
Los estudios por imágenes utilizan radiografías o rayos X, ondas sonoras, campos magnéticos o sustancias radiactivas para obtener imágenes del interior del cuerpo. Se utilizan para identificar posibles causas de ciertos síntomas (como dificultad respiratoria), ayudar a determinar la etapa (extensión) del linfoma e a indicar si el tratamiento es eficaz, y detectar posibles signos del linfoma que regresa después del tratamiento.

Fuente consultada:
- Instituto Nacional del Cáncer (https://www.cancer.gov/espanol)