Trastornos alimenticios más frecuentes en la adolescencia

Desórdenes de alimentación en adolescentes

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Los desórdenes alimenticios son cada vez más frecuentes en esta sociedad preocupada cada vez más por la apariencia física, y la tendencia a aparecer ocurre cada vez antes, a edades que hace 50 años nos parecería impensable que un niño pudiera preocuparse de su fisonomía. Estos son los trastornos alimenticios más frecuentes en la adolescencia.

Cuáles son los trastornos alimenticios más comunes en la adolescencia

Problemas alimenticios en la adolescencia

Como padres, no podemos hacer más que estar alerta y ser capaces de detectar signos que nos adviertan sobre su posible aparición, asegurándonos de haber inculcado en nuestros hijos unos valores sobre si mismos que primen por encima de su peso y apariencia física.

Los trastornos más frecuentes en la adolescencia son:

Anorexia: La anorexia se caracteriza por una obsesión por la delgadez que puede llevar no solo a no comer sino a hacer ejercicio hasta el límite de la extenuación. Los adolescentes que presentan este problema suelen evitar las horas de la comida, sobre todo si estas suponen sentarse a la mesa con el resto de la familia. Cambian sus hábitos alimentarios para evitar comer con otras personas, y así no tienen que disimular y pueden saltarse esa comida sin levantar sospechas. Además, aumentan la cantidad y la intensidad de ejercicio físico, y cambian su vestuario tratando de disimular su nueva figura.

Bulimia: La bulimia consiste en comer, de repente, de manera compulsiva y haciendo grandes excesos. Suelen comer sobre todo dulces, bollería, pasteles, y comidas extremadamente calóricas, con mucha grasa. Tras la ingesta, el enfermo procede a forzar el vómito para vaciar su estómago o utiliza laxantes para evacuar la comida. Es fácil que se puedan observar lesiones en las manos, los dedos o los nudillos al utilizar la mano para provocarse el vómito, y que el adolescente se queje de un falso estreñimiento, para justificar el uso de laxantes. Las visitas al baño de los adolescentes con bulimia se ven aumentadas, y se puede observar un aumento en el uso de chicles, para disimular el mal aliento tras provocarse el vómito. Además, suelen preocuparse en exceso por su salud dental, lavando los dientes y utilizando colutorios bucales con frecuencia. Por otra parte, la desaparición de porciones de comida de la nevera, particularmente aquellas con más grasas y carbohidratos, puede ponernos en alerta sobre este trastorno alimenticio.

Combinación de ambos: Sin embargo, con más frecuencia que aislados, estos trastornos se alternan o se combinan, teniendo temporadas de anorexia nerviosa alternadas con otras de bulimia.

Los adolescentes con trastornos de la alimentación suelen tener una obsesión desmedida por el peso de otras personas, manifestando un especial rechazo hacia las personas con peso normal, tratándolas de gordas. Estudian minuciosamente las calorías de las comidas y prestan atención a la ingesta de otras personas, además de opinar con extrema dureza sobre sí mismos, viendo exceso de peso donde no lo hay.