Potitos para bebés. Cosas en las que debes fijar cuando compres uno

Escoger para el niño aquellos que no lleven sal y azúcares añadidos

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Los potitos comerciales son una alternativa generalmente sana y viable para uso ocasional o para ofrecer al bebé cuando se come fuera de casa, pero no deberían constituir la alimentación diaria del pequeño, ya que, y aunque cada vez se hacen más saludables (y desde hace ya una década están, por ley, libres de colorantes y conservantes), la comida elaborada en casa sigue teniendo ventajas sobre los preparados industriales. ¿Qué debemos buscar en el etiquetado de los potitos para bebés

Potitos para bebés. ¿Cuál es la opción más sana?

potitos para bebés. qué debes saber sobre ellos

Cuando se introduce la alimentación complementaria, hacia los 6 meses, es fácil que la mamá ya se haya reincorporado a su puesto de trabajo fuera de casa, por lo que, si ambos padres trabajan fuera de casa, el tiempo, en general, escasea. Por mucho que nos duela, el tiempo que tenemos para preparar las comidas del bebe es bastante limitado, por lo que, en ocasiones, buscando lo mejor para nuestro pequeño, tenemos que recurrir a alternativas comerciales para su alimentación, como los conocidos potitos para bebés.

- Ingredientes
Observar el listado. ¿Conocemos todos los ingredientes que se incluyen? ¿Están en cantidades elevadas? Si hay algo que nosotros no añadiríamos, probablemente ese potito no es el más adecuado. Si la lista incluye solo alimentos conocidos, como un alto porcentaje de frutas o verduras, un pequeño porcentaje de aceite de oliva y no lleva ni sal ni azúcar ni aditivos artificiales, esa es nuestra mejor elección. Además, si el producto especifica que los ingredientes son procedentes de agricultura ecológica, nos aseguramos también que están libres de pesticidas, herbicidas, hormonas de crecimiento, antibióticos y otros compuestos químicos.

- Sal
Debemos fijarnos que el potito no lleve sal añadida, ya que los riñones de nuestro bebé no están preparados para filtrar exceso de minerales y pueden sobrecargarse. Podemos observar dos cosas, una, que el potito en si especifica 'sin sal añadida' y no hay sal en el listado de ingredientes, o que la cantidad de sodio en la composición nutricional es mínima.

- Azúcar
Al igual que con la sal, debemos buscar aquellos que no tienen azúcar añadida, solo aquella procedente de la fruta que contiene. En cuanto a la miel, esta no debe introducirse en la dieta del bebé hasta superar, al menos, el año de edad. Sin embargo, aunque tu pequeño supere esta edad, escoge un potito que no contenga miel. La miel, a decir verdad, aporta simplemente azúcares sencillos (y trazas, si acaso de alguna vitamina/mineral) inadecuados en la dieta infantil, ya que potencian la obesidad.

- Almidones
Los potitos suelen incluir en su listado de ingredientes almidones, tradicionalmente de maíz o de arroz, que se utilizan como espesantes. Básicamente, son una fuente innecesaria de azúcar y su finalidad es dar una consistencia semi-liquida en la textura del producto. Si no los necesitamos en casa, ¿por qué hemos de aceptarlos en un producto comercial? Escoge un potito que esté libre de almidones o tenga una mínima cantidad.

- Zumos procedentes de concentrado
A veces los potitos de frutas contienen zumos para aumentar el contenido en vitaminas del producto final. Debemos seleccionar aquellos potitos que contengan zumo de fruta natural, preferiblemente en pequeñas cantidades, y no procedentes de concentrado, ya que el concentrado no deja de ser más que una mezcla de agua, azúcar y saborizantes, aumentando el contenido de azúcares simples en el potito. Del mismo modo, el concentrado de tomate en la elaboración de un potito de verduras también debería evitarse.

- Vitamina C
Procura que el producto que escojas para tu hijo tenga vitamina C de origen natural, como el zumo de cítricos, y no añadida de manera artificial.

- Aceites
El listado de ingredientes especifica qué tipo de aceite se ha utilizado en la elaboración del potito, por lo que debemos inclinarnos por aquel que contenga aceite de oliva virgen extra, por ser la de mayor calidad para nuestro pequeño.