Purés tradicionales vs potitos comerciales para alimentar al bebé

La comida casera se impone frente a los potitos a pesar de que cada vez son más sanos

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Cuando se introduce la alimentación complementaria, los padres han de decidir si seguir una alimentación tradicional a base de purés y papillas caseras o comprar potitos comerciales. 

Hay quienes sólo utilizan los potitos para ocasiones especiales en las que se come fuera de casa pero, ¿son apropiados para ofrecer al bebé de forma diaria?

En Guiainfantil.com enfrentamos a los purés tradicionales y a los potitos comerciales, ¿qué es lo más adecuado para alimentar al bebé?

Purés tradicionales o potitos comerciales, ¿qué es lo mejor para alimentar al bebé?

Potitos o purés tradicionales para alimentar al bebé, ¿qué hacer?

Cuando llega el momento de introducir la alimentación complementaria en la dieta del bebé, en muchos casos la mama ya se ha incorporado a su rutina laboral, por lo que, si ambos padres trabajan, eso significa que el bebé irá a la guardería o se quedará con una cuidadora.

En algunos casos, los padres pueden decir bien poco sobre la manera en la que se introducirá la alimentación complementaria en los hábitos de su pequeño, ya que las guarderías tienen políticas bastante estrictas a este respecto. Si el bebé se queda en casa al cuidado de un familiar o de una niñera, quizá puedan tener una opinión, siempre y cuando ésta sea aceptada por el cuidador, puesto que será el que estará con el bebé, y tiene que sentirse completamente cómodo con la decisión.

La primera decisión que los padres toman a éste respecto es cuando comenzar con la alimentación complementaria. Siguiendo las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud, no debe comenzarse a introducir alimento alguno hasta los 6 meses de edad, y el bebé debe alimentarse únicamente a base de leche, materna o de fórmula hasta entonces.

Posteriormente, la decisión suele ser el cómo, escoger entre seguir la alimentación tradicional a base de purés, normalmente siguiendo las indicaciones del pediatra, o escoger el método Baby Led Weaning, es decir, guiarnos por los signos del bebé y ofrecer los alimentos enteros o en trozos para que sea el propio bebé el que dirija su alimentación.

Además, los padres deben decidir entre ofrecer a su hijo comida preparada en casa de manera tradicional o potitos comerciales. Los potitos comerciales son una alternativa viable para uso ocasional, o para ofrecer al bebé cuando se come fuera de casa, pero, ¿son apropiados para su uso diario? 

Ventajas de los purés tradicionales frente a los potitos comerciales

En realidad, aunque poco a poco las versiones comerciales van haciéndose más sanas y equilibradas, la comida elaborada en casa sigue teniendo ventajas sobre los preparados industriales:

- Sabemos con exactitud que contiene y la calidad de los ingredientes escogidos para su elaboración.

- Podemos incluir los ingredientes que ya utilizamos de forma habitual en la cocina, exponiendo al bebé a alimentos que se consumen en el núcleo familiar, de manera que va tomando contacto con esos sabores y se va preparando para comer con el resto de la familia.

- No tienen colorantes, conservantes ni ningún tipo de aditivo.

- Puede ofrecerse una mayor variedad de alimentos al bebé, ya que las opciones comerciales son limitadas. Además, puede irse variando la textura según y cuando se desee.

- Podemos escoger la manera de cocinar los alimentos, añadiendo el mínimo de grasa, y escogiendo qué grasa se añade - aceite de oliva preferentemente- y conservando al máximo los nutrientes de los ingredientes.

En cualquier caso, se debe ofrecer una alimentación sana y equilibrada, con alimentos variados, incluyendo frutas y verduras, carne roja y de aves, huevos y pescado introduciéndolos de manera progresiva en la dieta del bebé a partir de los 6 meses de edad.