El peligro de dar miel a bebés y niños menores de un año de edad

El botulismo infantil es una enfermedad que puede provocar la muerte en el pequeño

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

La miel es uno de los alimentos más completos y que más beneficios aportan a la salud de los pequeños de la casa, pero existe también un peligro de dar miel a los niños menores de un año que tiene nombre y apellido: botulismo infantil, una intoxicación alimentaria/enfermedad que ocurre con poca frecuencia pero que puede llegar a causar la muerte en bebés. 

¡Cuidado con dar miel a niños menores de un año!

peligro de dar miel a los niños menores de un año

Cuando se introduce la alimentación complementaria en la dieta de los bebés, alrededor de los 6 meses de edad en condiciones normales (niños sanos nacidos a término con los reflejos apropiados para afrontar la introducción de sólidos), son muchos los miedos a los que nos enfrentamos los padres. ¿Le gustará? ¿Será de buen comer? ¿Tendrá alergias? Todo eso sin olvidarnos de los temidos atragantamientos.

Por si esto fuera poco, ahora debemos preocuparnos también de las posibles toxiinfecciones alimentarias, es decir, aquellas infecciones causadas por bacterias o virus vehiculizados en los alimentos, y que pueden ser de mayor o menor gravedad dependiendo del microorganismo y de la salud y la edad del bebé.

La miel es una sustancia pegajosa y dulce que las abejas producen a partir del néctar de las flores. La miel ha sido utilizada desde la antigüedad tanto como endulzante como conservante, e incluso, como medicamento.

Su composición nutricional es muy variable, aunque su principal componente son los azúcares, monosacáridos como la fructosa y la glucosa, disacáridos como la sacarosa o la maltosa y mínimas cantidades de oligosacáridos. Adicionalmente, y dependiendo de la calidad y del tratamiento que se le haya dado –menos tratada generalmente significa más calidad- puede contener enzimas, aminoácidos, algunas vitaminas y minerales y sustancias antioxidantes.

La miel es uno de los alimentos que debe evitarse en la dieta de los bebes y niños pequeños por varios motivos. Conoce los cuatro motivos por los que puede ser peligros dar miel a los niños

1. La introducción del azúcar en la dieta del bebé debe evitarse o posponerse lo máximo posible. El sistema renal de los bebés, encargado de la eliminación de los sólidos hidrosolubles (aquellos que se disuelven en agua y que por tanto pueden eliminarse vía orina) no está preparado para las comidas con exceso de solutos, como pueden ser la sal y el azúcar, y pueden tener que trabajar por encima de sus posibilidades.

2. El azúcar se relaciona con la aparición de caries dentales y es responsable de la aparición, ya sea durante la infancia o más adelante, en la adolescencia o la edad adulta, de enfermedades como la obesidad –y sus consecuentes problemas de colesterol y cardiovasculares- o la diabetes.

3. La miel es fuente de lo que se conoce como calorías vacías, es decir, que no proporciona nutrientes esenciales, ya que su contenido en vitaminas o minerales es prácticamente irrelevante, y solo aporta azúcares de pequeño tamaño. La glucosa es la fuente de energía para el cerebro, pero el organismo tiene medios metabólicos capaces de generar glucosa sin necesidad de aportarla a través de la dieta, a partir de  carbohidratos complejos, como el almidón.

No conviene superar la cantidad de azúcares sencillos recomendada por la Organización Mundial de la Salud, un 5% en la dieta infantil. Lamentablemente, este valor suele verse superado con mucha frecuencia en la dieta de un bebé, ya que los azucares simples forman parte de muchos alimentos que se denominan “aptos para bebés” y que se ofrecen de manera habitual, como papillas, galletas, yogures o zumos.

4. En la miel pueden encontrarse esporas de Clostridium botulinum. Este microorganismo es capaz de producir una toxina denominada toxina botulínica. La toxina botulínica es la causante del botulismo, una enfermedad neurológica que puede revestir extrema gravedad si no se detecta y se trata a tiempo.

El botulismo es poco frecuente, pero con una mortalidad que puede alcanzar el 10%. Sus síntomas iniciales, estreñimiento, letargia, debilidad muscular, desgana frente a la comida y alteraciones del llanto, comienzan cuando el microorganismo coloniza el intestino del bebe, y, dada la inmadurez de su microflora intestinal, es incapaz de frenar su crecimiento.

La toxina es capaz entonces de llegar a todos los órganos a través del torrente sanguíneo, bloqueando la liberación de acetilcolina, e impidiendo la comunicación entre neuronas y músculos. La muerte se produce por insuficiencia respiratoria, ya que el diafragma y otros músculos respiratorios no funcionan con normalidad, y el oxígeno deja de llegar al corazón, al cerebro y el resto de órganos del cuerpo.

En general, conviene evitar los azúcares sencillos, ya sean añadidos de manera intencionada o los presentes en productos industriales y posponer la introducción de la miel en la dieta del bebé hasta al menos el año de edad, aunque preferiblemente los 24 meses.