Los alimentos que deben evitar tomar los bebés menores de un año

Importantes recomendaciones para la introducción de la alimentación complementaria en bebés

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

¿Qué alimentos deben evitar tomar los bebés menores de un año? ¿Existe algún alimento prohibido cuando se inicia la introducción de sólidos? Si tu bebé ya ha cumplido los seis meses de edad y te encuentras en el momento de comenzar la alimentación complementaria, aquí te damos una serie de recomendaciones para tu bebé, basadas en alimentos que no son aconsejables aún a esa edad, y las razones por las que se deben omitir de su dieta siempre que se pueda. 

Lista de alimentos prohibidos en bebés menores de un año 

alimentos prohibidos en bebé menores de un año

Las recomendaciones limitantes más básicas al inicio de la alimentación complementaria (una vez que el bebé cumple los 6 meses de edad) se deben a la probabilidad de algunos alimentos de influir de manera negativa en la salud del pequeño.

Al margen de posibles alergias, que merecen un capítulo aparte, es necesario siempre mantener un estricto control sobre ciertos alimentos/aditivos cuando comienzan a ofrecerse al bebé alimentos o platos diferentes a la leche materna o de fórmula.

- Cuidado con la sal 
Una de las recomendaciones con las que más familiarizados estamos es la de la sal. Los riñones del bebé no están suficientemente desarrollados como para afrontar más sal de la que los alimentos contienen por sí mismos, pudiendo causar serios daños en el sistema renal si se añade sal en las comidas que el pequeño consume.

- Controlar el consumo de azúcar
El azúcar, por su parte, es completamente innecesario. El bebé ya consume azúcares simples en su dieta, como los procedentes de la fruta, y la cantidad de azúcares sencillos no debe, según la Organización Mundial de la Salud, superar el 5% en la dieta infantil.

- Lácteos 
Se recomienda mantener la lactancia materna al menos hasta los 2 años, pero a partir de los 12 meses, los bebés pueden consumir derivados de leche de vaca, como quesos o yogures, aunque no deberían sustituir la leche de formula o materna por leche de vaca a esta edad.

Estos productos es conveniente que sean enteros, no desnatados ni semidesnatados, ya que el bebé aún se beneficia de la grasa y de las calorías que aportan para su crecimiento y desarrollo (los lácteos bajos en grasa no deberían introducirse en la dieta del bebé hasta pasados los 2 años). Adicionalmente, no conviene olvidar que, al menos hasta los 12 meses, la leche debe ser el principal alimento del bebe, siendo su principal fuente de nutrientes y de energía.

- Alimentos bajos en grasas 
De una manera similar, y dado que la grasa proporciona vitaminas liposolubles y algunos minerales difíciles de aportar de otra manera, no es conveniente introducir en la dieta del bebé los alimentos conocidos como “0%” o “bajos en grasas” sustituyendo los originales, aunque si es necesario controlar el tipo de grasa que se ofrece en su dieta, evitando en la medida de lo posible un exceso de grasas saturadas e hidrogenadas (o grasas trans).

- Tamaño de los alimentos
El tema de los atragantamientos puede afectar al uso de algunos alimentos en su forma original, como pueden ser las uvas, cerezas, tomates cherry o las salchichas, ya que su tamaño es ideal para bloquear las vías del bebe. Sin embargo, estos alimentos se pueden cortar en trozos más pequeños (mitades o cuartos) para hacerlos más seguros e impedir que se queden atrapados en las vías respiratorias, pudiendo así ofrecérselos al bebe con tranquilidad. 

- Acelgas y espinacas
Las hortalizas de hojas verdes se caracterizan por su alto contenido en nitratos, de ahí que se aconseja siempre a los padres desde las consultas de pediatría retrasar el consumo de acelgas y espinacas hasta que el niño cumpla el año de edad o hacerlo en pequeñas cantidades. 

- Miel
Son de sobra conocidos los beneficios de la miel para los niños, pero debido a que últimamente se han observado casos de bolutismo en niños menores de 12 meses, se aconseja no ofrecer este alimentos a los más pequeños hasta que no cumplen un año de edad. ¿El motivo? La miel no es mala por sí misma, pero puede presentar una bacteria que provoca un trastorno neurológico que en el peor de los casos puede provocar la muerte del niño. 

En general, y salvo recomendaciones individuales expresas, un niño sano puede comer de todo -y en el mismo formato que un adulto lo haría- a partir de los 2 años.

La manera en que se ofrecen los alimentos sin embargo, es algo que, como padres, podemos decidir, así como los alimentos y su cocinado, intentando siempre que su dieta sea sana y equilibrada.