La fórmula secreta para producir leche materna para el bebé

Qué elementos pueden interferir en la poca producción de leche materna de la mujer

Meybol Lorena Ramírez

'Es que en mi casa, ninguna ha sido lechera' o 'Mi mamá me aconsejó que tomara más leche de vaca porque eso me ayudaría a producir más leche materna'. Estas son solo algunas de las frases que las madres lactantes (y también las matronas y asesoras de lactancia) escuchamos en el día a día. Si te dijeran que hay una fórmula secreta para que produzcas leche materna, ¿desearías saber cuál es? Entonces acompáñame en este post y te daré unos secretitos para que los apliques y puedas lograrlo. ¡A por ello!

El secreto para producir más leche materna para el bebé

leche materna para el bebé

Parece un poco absurda la pregunta, pero muchas madres buscan esa fórmula secreta durante el amamantamiento. Se suele producir en los primeros días del postparto, donde se ven la mayoría de fracasos con la lactancia y se termina haciendo un uso tan indiscriminado e innecesario de las fórmulas infantiles.

No existe una fórmula mágica como tal, tampoco está comprobado que ciertos líquidos o hierbas aumenten la producción de leche, lo que sí es cierto es que al tener un agarre adecuado, una adecuada succión del bebé al pecho, un vaciamiento correcto del mismo, mucha confianza en ti misma y la plena convicción de que sí eres capaz de producir el alimento para tu bebé, la lactancia debería funcionar sin problema.

Hay algo básico que debes saber y es que entre mayor succión, mayor será la producción de leche materna. Te pongo un claro ejemplo para que lo entiendas: si tienes una panadería y te das cuenta de que los panes se empiezan a vender, ¿qué haces? Hacer más panes, porque se están vendiendo; pero si por el contrario, notas que los panes no se venden, obviamente paras la producción porque no se están vendiendo.

El papel del cerebro de la mujer para aumentar la producción de leche materna

el cerebro de la mujer y la lactancia materna

Pero hay otro factor muy importante para que se produzca un éxito en el momento de poner a nuestro hijo al pecho para alimentarle: el papel que ejerce el sistema hormonal comandado por la hipófisis en el cerebro. En esta hay dos hormonas que intervienen en el lactancia materna: la prolactina y la oxitocina, ambas secretadas en la hipófisis anterior y posterior respectivamente.

Estas hormonas se ven influenciadas por varios factores como son los pensamientos positivos, olor del bebé, y la tranquilidad en el ambiente. Si estos tres elementos están presentes una vez que el bebé succiona del pecho de la madre, las terminaciones nerviosas del pezón envían una señal a la hipófisis para que libere una hormona, la prolactina, que es la encargada de producir leche materna. A su vez que se libera la oxicotina, que es la hormona que hace que que la leche fluya.

Realmente es un mecanismo hermoso, que da a conocer la perfección con la que funciona nuestro cuerpo como madres una vez que estamos en la etapa de amamantamiento.

Puedes darte cuenta que tu bebé tiene un agarre adecuado al pecho por los siguientes signos: boca bien abierta, labios evertidos (hacia afuera), más porción de areola visible por arriba que por debajo, mejillas abombadas. Debes asegurarte que el bebé se prenda del pecho y no del pezón, porque es del pecho que debe ordeñar esa leche; así como es importante que te cerciores que no tengas dolor en tu pezón o que el bebé presente chasquidos, ya que ello indica que el agarre es inadecuado.

La cantidad de leche que producen los pechos está determinada por la cantidad que toma el niño; aumenta cuando el niño toma más. Incluso en sociedades en donde la dieta de las mujeres es escasa, la mayoría son capaces de producir leche en cantidades adecuadas para el buen crecimiento del niño, según explican en el informe 'Leche insuficiente', realizado por la Organización Mundial de la Salud.

Qué factores pueden interferir en la producción de leche materna

problemas con la lactancia materna

Ahora bien, existen varios factores que pueden interferir (y que son sumamente raros) con la producción de leche materna como algunas enfermedades o situaciones tanto maternas como en el bebé:

- Hipotiroidismo no tratado.

- Síndrome de Sheehan (necrosis de la hipófisis por hemorragia postparto).

- Mamas hipoplásicas.

- Cirugías de pechos con incisión periareolar.

- Frenillo lingual.

- Alteraciones de la succión.

Son las causas más comunes que pueden afectar la producción láctea, por ello, es de vital importancia que si pienses que tu producción de leche no es la adecuada, te evalúe tu médico de cabecera para descartar situaciones médicas que puedan estar ocurriendo. También sería bueno consultar tus dudas con un profesional de la lactancia materna para que valore cómo es la técnica de amamantamiento, si hay un agarre adecuado o si existen antecedentes que pueden interferir con la lactancia y que puedan resolverse a tiempo.

No hay que darse por vencida y sí buscar ayuda para lograr una lactancia materna exitosa. Es fundamental, ante todo, que una vez que el bebé nazca tenga ese contacto piel con piel que tanto necesita, es decir, pegarte a tu retoño al pecho. Se ha comprobado que si lo haces en la primera hora de vida, tienes un alto porcentaje de tener una lactancia con menos problemas y lograrla con mayor facilidad, por algo se la llama 'la hora de oro'.

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