Descubre por qué te dan calambres cuando das el pecho a tu bebé

Cómo evitar molestias cuando amamantas a un recién nacido

Andrea Cardozo

La presencia de calambres es una de las molestias que muchas mujeres manifiestan en el momento en que se encuentran amamantando. Pueden presentarse en sus pechos o en su abdomen. Esta incómoda sensación no debe confundirse con un dolor persistente, ni descuidarse en caso de observar otros síntomas, por lo que siempre es importante estar atentos. Hoy te quiero contar por qué te pueden dar calambres cuando dar el pecho y, sobre todo, por qué se producen y cuándo debes acudir al médico.

Calambres y otras molestias cuando estás dando el pecho a tu bebé

calambres en el p echo

Sabemos que el cuerpo de la mujer experimenta cambios normales desde el embarazo y se torna más sensible debido a los cambios hormonales. A partir del nacimiento del bebé, estos cambios se hacen más visibles, puesto que empiezan a producir ese valioso alimento para nutrir a tu bebé, mientras el cuerpo va retornando a su funcionamiento originario.

Estos cambios vienen acompañados de sensaciones desconocidas para las mamás, que pueden provocarles preocupaciones innecesarias. Por eso es importante que se informen acerca de los mismos y, sobre todo, poder saber cuándo pueden considerarse normales y en qué momento estos pueden llegar a ser problemáticos.

Un calambre se caracteriza por ser una contracción de algún músculo, durante un corto periodo de tiempo, que se produce de manera involuntaria causando dolor. Por tanto, es un dolor agudo, similar a una punzada o pinchazo, que se siente por unos segundos.

Los calambres, así como la mayoría de las molestias que se presentan en los pechos durante el proceso de amamantamiento, son completamente normales y temporales, fáciles de solucionar al ser abordados con un diagnóstico certero y a la mayor brevedad cuando aparecen los síntomas.

Una vez que comienzas a producir la leche materna, esta se va acumulando entre toma y toma, por lo que los pechos están un poco más hinchados y se produce tensión muscular que puede llegar a provocar los calambres. Esta sensación se hace presente, en mayor medida, durante los primeros tres meses de lactancia, aunque algunas madres manifiestan que se les ha prolongado hasta pasados los seis meses y, para otras, han sido pequeñas sensaciones indoloras.

Como aliviar los calambres que se producen cuando amamantas

calambres mientras amamantas

Para ayudarte a aliviar los calambres en el pecho, una recomendación muy importante es no saltar ninguna toma, por muy molesta que pueda ser esta sensación al momento de amamantar, y es que la descarga de la leche descongestiona el músculo y te hará sentir mejor.

Recuerda también alternar los pechos en las tomas y variar las posiciones en las que amamantas. Además, puedes tomar baños de agua tibia, aplicar compresas calientes sobre los pechos y realizar suaves masajes en los pechos.

Si el dolor es persistente, durante y después de la toma, y observas cualquier otro síntoma como alguna obstrucción o dificultad para la salida de la leche, pezón irritado, ardor o enrojecimiento en la mama, que estén generando malestares mayores, debes acudir al médico para que te valore. Él descartará la presencia de mastitis, una infección que puede presentarse en el tejido mamario durante esta etapa, y te indicará el tratamiento adecuado para superar estas molestias mientras continúas con la lactancia.

Por su parte, los calambres que se producen en el abdomen, son producto de la liberación de hormonas que se generan durante la lactancia, especialmente la oxitocina, y que ayudan al útero a regresar a su estado normal en el menor tiempo posible. Asimismo, contribuye a que tengas menores hemorragias uterinas después del parto, lo que te ayuda a prevenir anemia. Por tanto, también podemos considerar que estos calambres son normales.

En este caso, algunas madres encuentran alivio siguiendo la recomendación de orinar con frecuencia, especialmente, antes de empezar a amamantar, ya que al estar vacía la vejiga, hay una menor presión sobre el útero durante el tiempo que tarda la toma y facilita su contracción. Masajear suavemente la parte inferior del abdomen, también resulta útil. Como en el caso de los pechos, si el dolor es intenso y persistente, debes consultar al médico, quien te indicará el tratamiento a seguir para aliviar tu dolor.