La lactancia materna protege a la mujer de sufrir osteoporosis

Durante el embarazo y mientras se da el pecho la mujer tiene que reforzar la ingesta de calcio

Meybol Lorena Ramírez

A lo largo de la historia se ha creado una sinnúmero de mitos en torno a la lactancia materna, tanto a nivel familiar como cultural, trayendo como consecuencia no solo inseguridad, sino también desconfianza en las madres. La lactancia materna provoca osteoporosis, la lactancia materna provoca caries, con la lactancia materna no se puede realizar deporte... Todo esto  ha generado un impacto tal que hace que muchas mujeres cuestionen dar el pecho, incluso llevando a que muchas de ellas terminen alimentando con cualquier leche, excepto con la que sí tienen el mejor de los beneficios, su propia leche.

La relación entre lactancia materna y la osteoporosis

lactancia materna y osteoporosis

Los huesos no escapan a esos mitos, y es que muchas personas creen que amamantar puede afectar a los huesos y aumentar la probabilidad de sufrir de osteoporosis en la edad adulta en la mujer. ¿Qué hay de cierto en esta afirmación? 

La osteoporosis es una afección de los huesos en la que se forman poros en su interior, lo que hace que se vuelvan débiles y se fracturen (se rompan) con facilidad. Se trata de una enfermedad que ocurre, mayormente, en la mujer a partir de la menopausia.

El hueso está formado por calcio y otros depósitos minerales y a medida que van pasando los años la masa del hueso va disminuyendo. Existen  períodos críticos en la vida de la mujer donde la ingesta de calcio debe ser incrementada para compensar la demanda, por ejemplo, durante el embarazo y lactancia se necesita suplementar con 1000mg calcio/ día y también consumir vitamina D (que regula el metabolismo del calcio) además de llevar una alimentación que incluya productos lácteos y alimentos ricos en calcio.

Durante el embarazo, los niveles de calcio son más demandados para fabricar el esqueleto del feto, pero como el organismo es muy sabio y  estamos hechos a tal perfección, esa demanda de calcio no afecta en la masa del hueso, y esto se debe al aumento en la absorción intestinal en el organismo materno, a la regulación de calcio a nivel de los riñones y, por otro lado, a los niveles de hormonas circulantes (estrógenos) que hace que la masa del hueso sea compensada en este período.

Durante la lactancia, se pierde por la leche unos 400 mg/día de calcio. Sí es cierto que durante la misma se producen cambios en el hueso, pero estos cambios no repercuten en la salud del mismo a largo plazo, por lo tanto nada tiene que ver la lactancia con la posibilidad de sufrir osteoporosis.

Asimismo, durante el período de lactancia aumenta la prolactina (que es la hormona encargada de producir leche). Con el aumento de esta hormona, se realiza simultáneamente el descenso de otras, como el estrógeno, lo que hace que se pierda masa de hueso (masa ósea) aproximadamente en un 2 a 3% , pero esto se recupera rápidamente mes a mes, con una recuperación total en un plazo de 4 a 6 meses sin que  estos cambios repercutan en el hueso en edades más avanzadas.

Es importante recalcar que muchas mujeres piensan que por tener muchos hijos y amamantarlos tienen mayor riesgo de padecer osteoporosis cuando lleguen a la menopausia, hecho que se ha desmentido y corroborado en diferentes estudios. La masa del hueso es igual en mujeres que han tenido pocos hijos como en las que han tenido varios, igualmente en las que amamantaron y las que no amamantaron. 

La relación de lactancia materna y osteoporosis es un tema que ha sido muy discutido por las diferentes sociedades médicas especializadas en lactancia materna, y a través de distintos estudios se ha concluido que amamantar no aumenta la probabilidad de padecer osteoporosis, ni tampoco incrementa la probabilidad de riesgo de fractura de cadera, al contrario, amamantar ejerce un efecto protector contra la osteoporosis.