Hablar con tus amigas por teléfono favorece la lactancia materna

Consejos de madre para disfrutar el momento de dar el pecho a tu bebé

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

¡Quien tiene una amiga tiene un tesoro! Esa persona con la que has crecido, a la que le cuentas tus problemas e inquietudes, que te ha apoyado en los buenos y malos momentos puede desarrollar un papel clave a la hora de dar el pecho. ¿Sabías que hablar con tus amigas por teléfono favorece la lactancia materna?

El poder de una llamada de tu amiga para favorecer la lactancia materna

amigas para favorecer la lactancia materna

Amamantar a un niño tiene múltiples beneficios para la mamá y para el bebé: aporta nutrientes al pequeño, favorece la recuperación de la madre tras el parto, aumenta el vínculo entre los dos, reduce el riesgo de tener cáncer de mama en la mujer, ayuda a que el bebé concilie el sueño... "La lactancia materna ofrece a los bebés el mejor comienzo posible en la vida", ha dicho el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, que prosigue: "La leche materna actúa como la primera vacuna del bebé, ya que le protege contra enfermedades potencialmente mortales y le ofrece todo el alimento que necesita para sobrevivir y prosperar".

Muchas veces dar el pecho no resulta una tarea fácil. El niño parece que se queda con hambre, tiene dificultad para engancharse a la teta, a ti te salen heridas en los senos... Para no abandonar la lactancia materna, unos científicos han encontrado la solución: ¡hablar con tus amigas por teléfono!

Un estudio australiano realizado a más de 1200 mujeres descubrió que las llamadas regulares entre madres primerizas y otras madres amigas con experiencia previa en lactancia pueden ser la clave para aumentar las tasas nacionales de lactancia materna.

El grupo se dividió en dos. Por un lado estaban las madres que tras el parto recibieron la atención médica correspondiente y se fueron a casa. Y, por otro, las que recibían llamadas regulares de sus amigas madres  que habían pasado ya por esta etapa y tenían una amplia experiencia en amamantar. 

Los resultados fueron increíbles (el 75% de las madres que recibieron llamadas continuaron con la lactancia hasta los seis meses y frente al 69% que no las tuvieron), ya que se produjo un incremento de la tasa de lactancia de este segundo grupo de mujeres. Y es que en este caso el apoyo, la empatía y el tener alguien con quien contar a la hora de tener dudas hizo que el resto viniera solo. 

Y, buenas noticias para las madres, se está realizando otro estudio (esperamos tener pronto los datos) para averiguar si el apoyo telefónico podría ayudar también a mujeres que están pasando por un episodio de depresión posparto o ansiedad postnatal. 

Consejos para tener una lactancia exitosa

lactancia materna y amigas

Dar el pecho es una de las cosas más bonitas que la maternidad ofrece a la mujer. Es algo único y especial que te conecta aún más con tu bebé.

Personalmente soy súper partidaria de la lactancia materna (amamanté a mis hijas hasta el año y año y medio y lo dejé porque ellas me lo pidieron) y animo a cualquier mujer a que lo experimente, pero a la vez pienso y digo que no somos vacas lecheras y que si por cualquier motivo una mujer no se siente preparada para dar el pecho, ¡no pasa nada! Se puede dar mucho amor a un pequeño de otra manera: con besos, abrazos, palabras...

Para las que quieran apostar por la lactancia materna, ¡aquí van mis trucos para no desfallecer en el intento!

- Paciencia
Puedes tener suerte y que tu bebé se enganche al pecho desde el primer momento, pero también que le cueste un poco, así que ten paciencia e insiste. ¡Al final lo conseguirás!

- Tranquilidad
Hasta que tú y tu pequeño os adaptéis el uno al otro es recomendable que para ese momento de alimentar busquéis un sitio tranquilo y relajado, alejado de posibles estímulos como puede ser la televisión o las conversaciones de adultos.

- Confía en ti
Si hay una cosa que he aprendido cuando he sido madre es a no meterme en las cosas de los demás. Así que protégete de los que te digan qué tienes y qué no tienes que hacer en el momento de dar el pecho.

- Cuídate
Cuando decides amamantar a un bebé, tu consumo de energía aumenta. Cuida mucho tu alimentación (no es momento de hacer dietas) e intenta descansar cuando duerme el bebé. Pídele al papá, por ejemplo, que le saque a pasear y así te puedes darte una ducha o dormir un poco. 

- Relájate
¿No te pasa a ti que hay días que te levantas con un hambre voraz y otros en los que no te apetece comer nada? A los pequeños también les ocurre igual, así que piensa que cada día puede ser distinto y que es imposible, durante los primeros meses, intentar establecer una rutina.

- Grupos de crianza 
Y si una llamada de teléfono de una amiga puede ser reparador, ni te cuento si te apuntas a algún grupo de crianza con mujeres que están justo, justo, junto pasando por lo mismo que tú. Pregunta en tu centro de salud o a tu matrona.