Qué alimentos ofrecer a un niño al que no le gusta la leche

Listado de alimentos ricos en calcio para niños que rechazan los productos lácteos

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

¿Por qué tomar leche es tan importante en la alimentación infantil? La leche y, en general todos los productos lácteos, son uno de las principales fuentes de calcio para el organismo, un nutriente básico para la formación de los huesos y de los dientes. Pero, ¿qué ocurre cuando a un niño no le gusta la leche? ¿qué alternativas hay para que no tengo un déficit de este mineral? 

Qué provoca que a un niño no le guste la leche 

a un niño que no le gusta la leche

La leche es el primer alimento que el niño toma desde que llega a este mundo. Según la OMS, el bebé debe alimentarse exclusivamente de leche materna hasta los 6 meses de edad, momento en el que se empieza por la alimentación complementaria.  

A partir del medio año, el niño seguirá tomando leche, pero podrá alternar su ingesta con otros productos lácteos como queso o yogures. Según la Asociación Española de Pediatría la cantidad de calcio se irá aumenta desde los 200 mg que toma como mínimo un recién nacido hasta los 1300 mg en edades comprendidas entre los 9 y los 18 años. 

Realmente el consumo de leche es la forma más fácil de asegurarte que el niño tome calcio porque, para que te hagas una idea, un litro de leche de vaca aporta 1200 mg de calcio. Pero puede darse la circunstancia de que el niño no quiera leche. ¿Por qué se puede producir esta situación?

- No les gusta o se han cansado de ella
Puede tratarse de una circunstancia transitoria. Puedes probar a suspender durante un tiempo el consumo de leche y, pasado unas semanas o unos meses, volver a intentarlo. 

- Les sienta mal
Y aquí nos encontramos con niños que tienen problemas para hacer la digestión debido a la lactosa o son alérgicos a la proteína de la leche de vaca. 

Listado de alimentos ricos en calcio para niños que odian la leche

Si a tu hijo no le gusta la leche ni ningún producto lácteo o su cuerpo la rechaza, ¡no te preocupes! Por suerte existen un montón de alimentos que también son ricos en calcio y que pueden cubrir las necesidades nutricionales del pequeño. ¡Aquí tienes una completa lista! 

- Pescados
Tanto los blancos como los azules contienen este mineral, pero si te tuvieras que decantar por alguno en concreto serían de los primeros la dorada, el besugo, gallo y lubina, y del segundo grupo, boquerón y sardinas. Secreto de madre sobre esta última: si los comemos con espinas, ¡mucho mejor!

- Verduras
Quizás es uno de los alimentos menos atractivos para los niños, pero son importantes portadores de este mineral. Entre las más destacadas están el brócoli, las judías verdes y las espinacas. Otras opciones son los grelos y la berza. 

- Legumbres
En este apartado quienes se llevan todo el protagonismo son los garbanzos y las alubias (100 mg por de calcio por 100 gramos). También hay que señalar la lentejas, pero su aporte es menor (75 mg por de calcio por 100 gramos). 

- Carnes
Por supuesto que deben estar incluidas en la dieta de los niños, pero no son especialmente ricas en este mineral. Para que te hagas una ideas, según la Asociación Española de Pediatría, 100 g de filete de ternera tiene 10 veces menos calcio que 100 g de leche.

- Otros alimentos
La yema de huevo, las almendras, las avellanas, las naranjas, los kiwis y los higos también son recomendados para dietas en las que, por un motivo u otro, no se consume leche o productos lácteos. 

Está claro que tomar estos alimentos es importante para no sufrir un déficit de calcio, pero ¿cómo tomarlos? ¿qué factores influyen para que la cantidad de calcio que recibimos sea procesada por nuestro organismo? Aquí habría que señalar estos aspectos:

- Forma de cocinar los alimentos
Una forma incorrecta de preparar los alimentos puede hacer que se pierda la cantidad de calcio que estos tienen. Siempre que se pueda se debe evitar trocearlos mucho y/o hervirlos durante mucho tiempo. 

- Presencia de vitamina D
Para que el calcio sea absorbido de manera sencilla, el cuerpo necesita moverse, es decir, realizar ejercicio físico pero también consumir vitamina D. Esta se adquiere de manera natural a través de la exposición al sol, pero también con alimentos como pescados grasos (pescados blancos), huevo o el hígado de algunos animales. 

Con toda esta información que te hemos proporcionado, el hecho de que a tu hijo no le guste la leche no debe preocuparte porque no tendrá déficit de calcio en ningún momento.