Tan malo es que el niño coma mucho como que el niño coma poco

La inapetencia o el exceso de apetito repentino en niños puede ser peligroso

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

En la alimentación infantil, así como en la mayoría de los aspectos de la vida, los extremos, -más aun si son impuestos-, no son demasiado saludables. Hoy te queremos hablar del peligro y de lo malo que es que el niño coma mucho como que el niño coma poco. 

Situaciones que hacen que el niño coma poco y qué hacer 

tan malo es que el niño coma poco como que coma mucho

Para empezar y, antes de todo, veamos qué significa que el niño coma poco con tres ejemplos. Entendiendo por qué se produce esta circunstancia, podremos sacar una conclusión y actuar en consecuencia. 

- Niños que habitualmente comen poco
Como padres, conocemos a nuestro hijo, y si siempre ha sido así, de poco comer, pero es un niño sano y activo, ¿para qué preocuparse? Si ya sabemos que comerá solo un plato, nos torturaremos todos si le ofrecemos dos, así que, escoger platos únicos y con alimentos de alta densidad de nutrientes será nuestra mejor elección. Por ejemplo, platos de legumbres combinadas con cereales y con algo de carne/pescado/huevo son ideales para estos niños.

- Niños que de repente empiezan a comer menos
Puede ser una señal de alarma que debemos vigilar, sobre todo si además de comer menos, vemos al niño apático y sin ganas de jugar. Si bien insistir en terminarse la comida no es algo que debamos hacer en ninguna situación, si podemos, en este caso, ofrecer alimentos que sean del agrado del niño, para observar si es simplemente rechazo a algunos alimentos. En caso de que el rechazo sea generalizado y se observen otros indicios, como una pérdida de peso, es preferible consultar al pediatra para descartar enfermedades.

- Niños que están gorditos y decidimos poner menos comida en el plato
Si decidimos darle menos de comer a nuestro hijo, estamos obligándole a pasar hambre, y eso es inaceptable. Si el niño debe seguir una dieta o no es algo que no está en nuestra mano decidir. Sin embargo, si lo está el tipo de alimentos que ponemos en la mesa, pudiendo inclinarnos por métodos de cocinado más saludables y alimentos con menos potencial calórico.

Por que hay niños que comen mucho y cómo evitarlo

tan malo es que el niño coma poco como que coma mucha cantidad

En el otro extremo, se encuentran los niños que comen mucho. Y, ¿qué ocurre con este tipo de chavales? Veamos, como en el caso del niños que comen poco, otros tres supuestos muy claros. 

- Niños que comen mucho de manera habitual
Podemos escoger alimentos de baja densidad calórica cocinados con métodos que no añadan calorías extra; pero si la dieta es sana y equilibrada, el niño está sano y activo y el pediatra no ha considerado que tenga sobrepeso, ¿por qué preocuparse?

 - Niños que de repente empiezan a comer mucho
Algunas enfermedades, como la diabetes, estimulan el apetito sin observarse una ganancia de peso evidente, por lo que, en caso de que el niño coma más de lo habitual sin verse un aumento inminente de peso o talla, es preferible descartar que haya un motivo de salud detrás consultando al pediatra.

- Niños que están delgaditos y decidimos obligarles a terminarse el plato
Obligar a comer es algo que debemos descartar. Los niños, desde el nacimiento, son -si prima el respeto- capaces de determinar sus necesidades y actuar en consecuencia, por lo que obligándoles a terminar el plato estamos incitándoles a convertirse en obesos en el futuro.

Por todo ello es vital que, como padres, observemos el comportamiento de nuestros hijos con la comida, puesto que la inapetencia o el exceso de apetito repentinas pueden ser señales de que algo no va bien y puede ser necesario tomar medidas al respecto.