Creencias erróneas sobre la lactancia materna

Descubre qué mitos existen sobre la lactancia materna

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Existen muchos mitos en torno a la lactancia materna: sobre la alimentación de la madre, sobre la producción de leche... Ante cualquier duda sobre la lactancia materna, lo mejor es buscar información fiable, porque existen muchas creencias erróneas sobre la lactancia materna que pueden llegar a poner en peligro el éxito de ésta.   

Aquí encontrarás las cinco creencias erróneas sobre la lactancia materna más conocidas, las más arraigadas y contra las que tenemos que seguir luchando. Resolvemos aquí algunas de tus dudas sobre la lactancia materna.  

Las 5 creencias erróneas sobre la lactancia materna más populares

errores más frecuentes sobre la lactancia

Existen muchos mitos sobre la lactancia. De hecho, cada país tiene los suyos. Aquí encontrarás las principales creencias erróneas sobre la lactancia materna más comunes a nivel general: 

1. La lactancia materna duele. Este es quizás el error más extendido. La lactancia materna no tiene que doler. Si causa dolor, es que no se está haciendo de forma correcta. Sí puede resultar al principio incómoda, hasta que el bebé y la mamá se adaptan, pero a partir de ahí, amamantar al bebé no debe resultar doloroso para la madre. Recuerda que el dolor es una señal del cuerpo que nos avisa de que algo no se está haciendo de forma correcta y que siempre tiene solución.

2. Mi leche no tiene suficiente calidad. Todas las leches maternas son de calidad. La leche materna es el único alimento que modifica su composición a medida que el bebé crecer. Es un alimento que se adapta a las necesidades del bebé. Y esto es así en todas las mujeres. Es cierto que algunas mujeres producen más leche que otras, pero nunca que unas madres tengan leche de más calidad que otras. 

3. La leche se puede cortar. La leche materna no se corta. Este es un mito muy antiguo, pero que todavía hoy continúa escuchándose.

4. Los bebés tienen que esperar 3 horas para comer. La lactancia materna es a demanda. Los bebés deben alimentarse siempre que quieran. No hace falta esperar determinado tiempo para que el pecho se llene. El pecho está constantemente produciendo leche. Si el bebé necesita alimentarse cada dos horas, no tengas miedo en darle el pecho. Tu pecho volverá a producir más leche. 

5. Si el bebe está menos de media hora al pecho, no se alimenta bien. No debemos marcar un tiempo determinado al bebé. Algunos bebés succionan más deprisa y otros necesitan más tiempo porque se alimentan con menos ansiedad y de forma más tranquila. El bebé decidirá cuándo parar, cuándo no necesita más leche. No temas que el bebé se retire del pecho a los 15 minutos de comenzar. Él es, mejor que nadie, quien sabe cuándo quedó satisfecho. No le obligues a seguir mamando si ya se retiró.