Alimentos para ayudar a los niños a combatir el frío

Comida ideal para niños en los meses de frío

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Con el final del verano y la llegada del otoño, aparecen también las temperaturas menos agradables y aumentan las ganas de comer comida caliente.

Después de una fría tarde jugando en el parque, es necesario que nuestros hijos entren en calor rápidamente, y elegir la comida o cena apropiada nos puede ayudar en este sentido. Veamos algunas opciones de platos o ingredientes que pueden tenerse en cuenta a la hora de preparar los menús familiares. Son alimentos para ayudar a los niños a combatir el frío.

Sugerencias de alimentos que ayudan a los niños a combatir el frío

Alimentos para ayudar a los niños a combatir el frío

- Las clásicas sopas, caldos y consomés suelen ser del agrado de los pequeños de la casa. Guardar el caldo del cocido para añadirle unos fideos es no solo una manera de ahorrar tiempo a la hora de preparar la cena de los más pequeños, sino que además son un plato ideal para los días de frío, ayudando con la hidratación de los niños. Además, estos caldos, así como otros, de verduras o de pollo se pueden consumir con arroz, algo a tener en cuenta para los niños intolerantes al gluten. Obviamente, conviene tener cuidado con la temperatura para evitar quemaduras a la hora de ofrecer el plato a nuestros hijos. 

- Las legumbres son otro de los platos de cuchara que, por consumirse calientes, son ideales para entrar en calor. Sus principales ventajas son el ser bajas en grasa y ricas en fibra y minerales, además de contener una proteínas de alto valor biológico, sobre todo si se combinan con cereales.

- Alimentos ricos en grasas saludables como el pescado azul, incluyendo salmón, atún/bonito, o sardinas, contiene además ácidos grasos esenciales, los conocidos omega 3, de gran beneficio para el organismo. Son alimentos que ayudan a los niños a combabir el frío.

- Un pobre aporte de hierro se relaciona con manos y pies fríos, por lo que las carnes magras, así como otros alimentos ricos en hierro (espinacas o brócoli, por ejemplo) son muy importantes en el menú invernal.

- A la hora del desayuno, y para conservar el calorcito que el cuerpo acumula durante el descanso nocturno, las gachas o algún cereal integral consumido con leche caliente, son perfectos. Es más, un buen vaso de leche caliente es un remedio clásico y rápido para entrar en calor, además de proporcionar calcio, indispensable para asegurar el crecimiento de nuestros pequeños.

- Frutas como la naranja o el tomate, son ricos en vitaminas y en antioxidantes, protegiendo las células, mientras que el plátano, rico en vitaminas del grupo B y magnesio, ayuda a las glándulas encargadas de regular la temperatura corporal.

- El ajo y la cebolla son algunos de los ingredientes que no pueden faltar en la dieta durante los meses de invierno, teniendo además componentes protectores, como la alicina del ajo, un antibiótico natural que puede ayudar al sistema inmune infantil. El jengibre contiene también ingredientes protectores para la garganta, además de tener propiedades expectorantes, muy útil para combatir infecciones en invierno.