Estrategias para guardar las sobras de comida que madres y padres hemos de conocer

Ideas para guardar las sobras de comida y aprovecharlas en otro momento

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Muchas veces los fines de semana, cuando nos levantamos y desayunamos más tarde, llegamos a la hora de la comida con menos hambre de la habitual y nos encontramos con un montón de comida sobrante en la cazuela. 

Las preguntas que nos hacemos básicamente rodean al, ¿qué hago con las sobras para no tirarlas? ¿Nevera o congelador? ¿Hay algún peligro cuando se elige un mal método de conservación de comida? ¿Cuál de las opciones es mejor para los niños? En Guiainfantil.com respondemos a todas estas dudas sobre las sobras de comida.

Trucos de madre ¿qué hacer con las sobras de comida?

Cómo guardar restos de comida

En primer lugar, tirar comida no es para nada una opción a considerar, además de tener la opción de conservarlas podemos reutilizarlas, dependiendo de lo que sean.

1. Si decidimos congelar la comida para consumirla en otra ocasión hay tres condiciones indispensables a tener en cuenta:

- Comidas que incluyan patatas y huevos no se deben congelar, ya que la textura de estos dos alimentos cambia mucho con la congelación.

- La comida debe estar entre templada y fría para congelarla y, si no se va a utilizar toda de una vez, es mejor congelar en porciones individuales.

- Debemos respetar posteriormente el proceso de descongelación, haciéndolo en nevera para prevenir recontaminaciones.

La congelación de comidas caseras no supone ningún peligro para los niños si se respetan estas normas básicas.

2. Si optamos por la refrigeración:

- Se debe esperar a que la comida se enfríe para meterla en la nevera.

- No debe superarse un periodo de almacenamiento de más de 2-3 días.

- A la hora de consumir el alimento, este debe calentarse exhaustivamente para asegurarse de que el centro del mismo ha alcanzado la temperatura adecuada. 

En este caso no hay limitaciones ya que todos los alimentos son susceptibles del proceso de refrigeración, que también es seguro para los niños siempre que se mantengan las condiciones microbiológicas adecuadas.

Riesgos a la hora de guardar las sobras de comida

Los principales peligros que nos encontramos son microbiológicos, ya que si el alimento se mantiene a una temperatura a la que los microorganismos contaminantes pueden multiplicarse, podemos estar favoreciendo la creación de una intoxicación alimentaria si se alcanzan una población elevada. Normalmente, algunos microorganismos pueden crecer en refrigeración, y casi la totalidad de los mismos, se mantienen en un periodo latente, permaneciendo viables –vivos- a estas temperaturas. A las temperaturas que se alcanzan con la congelación, el número de microorganismos viables disminuye, aunque no se puede asegurar su destrucción total.

En cuanto a la textura y sabor de los alimentos cocinados, la refrigeración rara vez los altera de manera relevante, mientras que en la congelación, el agua congelada, hielo, ocupa un volumen superior al agua líquida, de manera que las estructuras que contienen agua en su interior se rompen, liberando agua y modificando drásticamente la textura del alimento

Un buen sistema es reutilizar las sobras, es decir, volverlas a cocinar para elaborar otro plato diferente, es una opción a tener en cuenta, ya que normalmente es segura microbiológicamente y, al elaborar otra comida diferente, la posible variación de textura o sabor con el recalentado no es relevante.