La merienda de los niños de hoy en día, ¿es más sana que hace años?

Cómo ha evolucionado la merienda de los niños a lo largo de los años

Cuando hace 30, 40 o 50 años lo normal era merendar un bocadillo, parece que en la actualidad, las meriendas que toman los niños han cambiado considerablemente con respecto a lo que en su día tomaban sus padres. ¿Qué meriendan los niños de hoy en día? ¿La merienda de los niños de hoy en día es más sana que la de nuestra infancia? 

Sometemos a juicio la merienda de los niños de hoy en día

La merienda de los niños de hoy en día comparada con la de nuestra infancia

La merienda de los niños supone una recarga de energía para continuar la jornada, sobre todo teniendo en cuenta que es por la tarde cuando los niños hacen frente a sus actividades extraescolares –generalmente deportes: fútbol, baloncesto, baile…- y sus deberes, tareas que requieren un esfuerzo psíquico y físico.  

Según un estudio realizado por El Caserío en colaboración con Aldeas Infantiles, “Hábitos de meriendas”:

- Los niños consumen en la actualidad muchas galletas, dulces y bollería industrial, que dista mucho de lo que puede considerarse saludable.

- Además, acompañan sus meriendas con leche y zumos, cuando en realidad la bebida más importante para los más pequeños es el agua.

- Sin embargo, no todo es negativo, ya que se consumen en la actualidad, bastantes más piezas de fruta en la merienda de lo que se consumía hace años, pero los bocadillos parece que han pasado a la historia, reduciéndose a la mitad en los últimos 30 años. 

- Según este estudio, y a pesar de la importancia de reponer fuerzas de manera saludable tras la jornada escolar, la cantidad de niños que merienda es bastante inferior a la que lo hacía hace 30 años, y no solo eso, sino que, además, la gran mayoría de los niños meriendan sentados frente al televisor, lo cual repercute de manera muy negativa en sus hábitos, aumentando el riesgo de obesidad.

La merienda ideal de los niños

Analizando el aporte nutricional, una merienda saludable puede ser un bocadillo, evitando el pan de molde y utilizando un relleno saludable, pero también lo puede ser un lácteo o una fruta, siempre que se eviten los lácteos azucarados y los zumos de fruta, ya sean naturales o envasados.

Es importante escoger un pan lo más saludable posible, preferiblemente integral. Las barras tradicionales son una buena opción, aunque pueden alternarse con tortillas de maíz o trigo.

Como rellenos en los bocadillos de los más pequeños podemos utilizar:

- Atún y huevo cocido pudiendo acompañarse de tomate

- Tortilla francesa o de patata

- Restos de pollo asado mezclado con queso

- Embutidos de buena calidad, jamón serrano con tomate y aceite es una opción muy interesante

- Queso de untar o fresco con salmón ahumado o con tomate

- Jamón york de buena calidad

- Queso, fresco, curado o semicurado, en función del gusto del niño

- Humus en cualquiera de sus variedades

- Guacamole

Sin olvidar que, cuando no hay tiempo de preparar un buen bocata, un puñado de frutos secos, nueces, avellanas o almendras, son una alternativa mucho más saludable que la bollería industrial.