Menú infantil de restaurante: sí o no

¿Debemos pedir el menú infantil para nuestros hijos en los restaurantes?

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Desde el momento en que los restaurantes incorporaron los menús infantiles, estos se han entendido como algo separado y diferente al menú que ofrecen a los adultos. Hace años, sin embargo, los restaurantes ofrecían medios platos para los niños, o si este no era el caso, dos niños compartían un menú de adulto. Pero, ¿debemos pedir estos menús infantiles?, ¿son mejores para los niños que los menús para adultos?

Los menús infantiles de los restaurantes a debate

¿Debemos dar a los niños menú de restaurante?

En la actualidad, la oferta de platos en los menús infantiles de los restaurantes se limita generalmente a pasta boloñesa o carbonara, lasaña de carne en los que hay un poco más de variedad, pizzas, hamburguesas, nuggets de pollo, quizás un sándwich mixto, todo ello acompañado en la mayor parte de las ocasiones por patatas fritas.

Cuando se ofrece un menú del día, incluyendo un primer y un segundo plato, el primero suele ser, de nuevo, pasta, o sopa, o como mucho un arroz con tomate, y de segundo los clásicos filetes de lomo, huevos fritos, croquetas o pollo empanado, acompañados nuevamente por patatas fritas, y tal vez tortilla de patatas, sin cebolla habitualmente. Lo que todos los platos descritos tienen en común es que carecen de verduras, son ricos en grasas saturadas y el pescado brilla por su ausencia.

La pregunta de si son recomendables o no estos menús se responde con otra pregunta, si estuviéramos en casa, ¿es ese el menú que ofreceríamos a nuestros hijos? En realidad, la respuesta no tiene por qué ser un no rotundo, porque este puede ser el menú familiar en alguna ocasión, pero sí debe ser un no rotundo a que lo único que se oferte como comida infantil, o lo único que se considere apto para ofrecer a un niño cuando come fuera de casa, se limite a estos platos.

Haciendo un repaso a los platos mencionados, la pasta es un plato perfectamente saludable, incluso como un plato único. La lasaña también lo es, y aún mejor si se combinan carne y verduras. Igualmente lo es el arroz o la sopa, aunque las legumbres son otra opción, más sana aún,  a tener en cuenta como primer plato.

En cuanto a los segundos, o a los platos combinados, cualquiera de las opciones mencionadas podrían ser aptas siempre que formen parte de un plato equilibrado. Los fritos, como las croquetas o los filetes empanados, mejor evitarlos, sobre todo fuera de casa, ya que no sabemos qué aceite se utiliza en la fritura. Y por último, las patatas fritas, mejor cambiarlas por ensalada, palitos de zanahoria o pepino, o incluso de manzana. 

Aunque no pasa nada por comer el clásico menú infantil cuando las salidas a restaurantes son ocasionales, es mejor que este no se convierta en algo habitual. Además, es mejor intentar escoger para nuestros hijos un plato igual de sano y variado que el que escogeríamos para nosotros mismos, aunque sea de menor tamaño, apropiado a su edad e ingesta habitual. El ser niños no debe limitar en absoluto el acceso a productos sanos y de calidad, ni dentro ni fuera de casa.