El bebé ha manchado el pañal de rojo: los uratos

¿Mi bebé orina sangre? No, son solo los uratos

Es un motivo relativamente frecuente de consulta en Urgencias. Unos padres primerizos acuden en un día caluroso, muy alarmados, porque creen que su bebé ha emitido sangre por la orina.

Si el bebé ha manchado el pañal de rojo, es posible que se deba a los uratos. Te contamos en qué consiste y por qué ocurre.

Si tu bebé ha manchado el pañal de rojo puede que sean los uratos

Mi bebé ha manchado el pañal de rojo: los uratos

Los padres suelen acudir a urgencias cuando descubren que su bebé ha manchado el pañal de rojo. Cuando les invitamos a que se sienten en el box de exploración y nos cuenten con calma lo que ocurre, nos revelan más detalles: cuando han ido a cambiar el pañal de su hijo, han visto unas gotas (entre dos y cuatro) de color anaranjado-rojizo, en la zona del pañal que cubre los genitales del pequeño.

Eso les ha llevado a pensar que era sangre, y se han alarmado. Nada más lejos de la realidad. Lo que ha generado esas manchitas son los “uratos”. 

Los uratos están normalmente presentes en la orina, pero no se hacen visibles salvo que la orina esté “muy concentrada”. 

Hay determinadas condiciones que hacen que la orina se concentre (sudor abundante, escasa ingesta de agua, cuadro diarreico, etc). Al concentrarse la orina, ésta adquiere una tonalidad más oscura. ¿A qué te suena? Si los adultos llevásemos pañal podríamos visualizar esas gotas de color teja, cuando se dan las circunstancias enumeradas anteriormente.  

Las primeras micciones del bebé están más concentradas, y por eso los cristales de uratos se hacen visibles sobre el pañal. Cuando veas uratos en el pañal, quédate tranquila/tranquilo.

Los uratos no significan que haya una infección urinaria, no traducen sangrado y no causan dolor ni ninguna molestia. Por este motivo, no está indicado hacer un análisis de orina ni tratarlo. Simplemente, hay que ser consciente de su carácter benigno.

Igual que los uratos, aparecen de repente, suelen desaparecer de forma espontánea. La tendencia habitual es a la desaparición espontánea de los uratos, en el rango de pocas horas o días.

Solo te has de preocupar si la eliminación de uratos persiste durante varios días. En esa circunstancia, te aconsejamos que contactes con tu pediatra de confianza.