Enseñar al niño con autismo a atribuir emociones a otras personas

Ejercicios sobre la Teoría de la Mente para niños con autismo

La Teoría de la Mente se refiere a la capacidad que tenemos de ponernos en el lugar de otras personas y comprender que cada persona percibe, siente, piensa, desea o cree en cosas diferentes.

Las niños con autismo presentan dificultades en estas capacidades mentales.

Te mostramos cómo trabajar con los niños con autismo para que aprendan a atribuir emociones a terceras personas.

Cómo enseñar a los niños con autismo a atribuir emociones a otras personas

Enseñar al niño con autismo las emociones

Existen diferentes niveles de trabajo que seguimos, utilizando el manual de Teoría de la Mente para niños con autismo de Anabel Cornago, para que estos niños puedan desarrollar y mejorar estas capacidades.

En estos diferentes niveles encontramos aprendizajes como: los verbos relacionados con los sentidos, la existencia de distintas perspectivas y la comprensión de que ver conduce a saber. El cuarto nivel hace referencia al conocimiento y uso adecuado de algunos verbos mentales. 

Con este artículo trabajaremos la diferencia entre desear y sentir. Los materiales de trabajo son fichas de trabajo, historias sociales, secuencias de acciones y dibujos.

Los deseos que se cumplen proporcionan alegría, pero los que no se cumplen nos hacen sentir tristeza o decepción.

1- Para hacer comprender estas diferencias al niño le haremos preguntas como estas:

- Quieres ir a casa de tus primos ¿Qué quieres llevarte?: Un coche.

- Te doy el coche para que juegues con tus primos ¿Cómo te sientes? Contento.

- Muy bien, estás contento porque te he dado el coche y era lo que deseabas para ir a casa de tus primos.

Le planteamos otra situación.

- Quieres ir a casa de tus primos. ¿Qué quieres llevarte? Un coche.

- Te doy un libro para que vayas a casa de tus primos. ¿Cómo te sientes? Triste/enfadado.

- Muy bien, estás enfadado porque te he dado un libro y tú deseabas el coche.

2- El siguiente paso consiste en atribuir una emoción a una persona diferente del niño. Esto es una parte fundamental en Teoría de Mente.

Para ello podemos presentarle al niño una fotografía de una niña y le decimos:

- Esta es Ana, Ana quiere ir a jugar a las tiendas con sus amigos. ¿Qué quiere llevarse? Una muñeca.

- La madre de Ana le da una muñeca para que vaya a jugar con sus amigos. ¿Cómo se siente? Está contenta.

- Muy bien, Ana se siente contenta porque su madre le ha dado la muñeca que deseaba.

A continuación, le presentamos otra situación.

Señalamos la fotografía de Ana y le decimos:

- Esta es Ana, Ana quiere ir a jugar a las tiendas con sus amigos. ¿Qué quiere llevarse? Una muñeca.

- La madre de Ana le da una pelota. ¿Cómo se siente? Triste o enfadada.

- Muy bien, Ana se siente triste porque su madre le ha dado la pelota y ella deseaba la muñeca.

A partir de aquí podemos trabajar las alternativas, es decir, que el niño entienda que aunque una persona no reciba lo que desea se pueda sentir contenta con la alternativa que recibe.