Cuando un padre no se involucra en la educación de los hijos

Cómo afecta a los niños el síndrome del padre ausente

Hace no mucho tiempo vivíamos en una sociedad más tradicional donde se enfatizaba más el vínculo afectivo de la madre en la crianza y educación de los hijos. El papel del padre se limitaba a la búsqueda de la seguridad económica. Debido a esto la figura del padre ha quedado muchas veces de lado provocando consecuencias negativas en el desarrollo del niño.

En la actualidad, la implicación del padre en la educación de sus hijos ha crecido ya que ha habido una evolución en la sociedad desde esos tiempos hasta hoy. Actualmente, ambos progenitores trabajan y comparten las responsabilidades. Pero, ¿cómo afecta al niño que el padre no se involucre en la crianza de los hijos?

Las implicaciones del padre en la educación de los hijos

Padres que no se involucran

El papel del padre es fundamental en la educación de los hijos, complementando a la figura materna. Ambas figuras son imprescindibles para el sano desarrollo y formación de la personalidad de los pequeños.

El papel que ejercen ambos progenitores en el ámbito familiar ha sufrido cambios. Ambos comparten responsabilidades lo que hace que los más pequeños tengan una visión más amplia del entorno que les rodea. En cuanto a las implicaciones de la figura paterna en la educación de sus hijos:

- El padre ayuda a establecer equilibrio en la relación de los hijos con la madre. Hay estudios que demuestran que ambas figuran interactúan de diferente manera con sus hijos. Esto aporta riqueza de vivencias y experiencias a sus hijos.

- Dar cariño, mimos, etc. Cuando la madre, por los motivos que sean no pueda.

- El padre da seguridad. Como padre transmitir seguridad y confianza para que el niño consiga la estabilidad emocional necesaria para el futuro. Se deja de lado el antiguo papel de padre distante y temido y, ahora, se transmite con una actitud de resiliencia.

- El padre asume las responsabilidades cotidianas.

- El papel del padre es importante para transmitir a sus hijos como es el rol masculino para poder desarrollar su identidad sexual.

Qué ocurre cuando el padre está ausente.

La ausencia, el rechazo o la insuficiente relación con la figura paterna tienen consecuencias negativas en el desarrollo de los pequeños. En la etapa infantil:

- Cuando el padre no responde a las llamadas de atención del hijo, éste sentirá que no es importante para él y le provocará una falta de seguridad y sensación de vacío. Esto puede ser un problema para el desarrollo de su autoestima.

- Cuando el niño se encuentra en la etapa infantil, la ausencia del padre puede traer consigo conductas regresivas en el niño como: pérdida de control de esfínteres, insomnio, temores, rabietas o estancamiento de adquisiciones cognitivas.

- Además, en esta etapa los niños construyen en su mente una imagen paterna ideal que tomarán como ejemplo para ir completando su personalidad. Por tanto, es importante que se valore que la ausencia de la figura paterna puede crear conflictos internos en el niño. 

- Si en esta etapa no existe relación paterno-filial, el niño no podrá descubrir el modelo de autoridad, expresado en el padre en forma de servicio, de ayuda, de seguridad en sí mismo, de saber intervenir de forma adecuada en situaciones conflictivas. Por lo que el niño tendrá dificultades para configurar su identidad masculina y de forjar el talante del futuro padre.

En la etapa adolescente esta ausencia se vive de manera intensa, presentando inseguridad, soledad, depresión. Lo que lleva entre otras cosas al fracaso escolar.