¡La lengua no se traga! Errores de primeros auxilios a los niños

Nunca saques la lengua al niño si está inconsciente

Luis Ayala Jiménez
Luis Ayala Jiménez Médico de Medicina Familiar

Hay un error muy común que se suele realizar al atender a un niño o una persona que ha quedado inconsciente: se busca la lengua para evitar que la víctima se la trague, introduciendo manos, dedos o cuerpos extraños como bolígrafos o cucharas. Esta práctica está totalmente desaconsejada por todas las guías de soporte vital a nivel internacional. ¡La lengua no se traga! 

Las falsas creencias sobre cómo ayudar a un adulto o un niño inconsciente vuelan imparables, las redes sociales contribuyen a la desinformación en estos casos, pero hay una cosa clara: la lengua no hay que sacarla.

Por qué no hay que sacar la lengua si el niño está inconsciente

No saques la lengua de un herido si está inconsciente

Para poder responder a la pregunta de por qué la lengua no se traga y por qué no hemos de buscarla con las manos, es importante contestar a estas preguntas: 

¿Qué ocurre con la lengua cuando el niño cae inconsciente? Cuando no hay tono muscular porque el niño está inconsciente, el principal problema está en la lengua, pero no porque pueda tragarla, sino porque al estar tumbado sin fuerza ninguna, el peso de la base de la lengua cae hacia atrás impidiendo el paso del aire hacia los pulmones.

¿Por qué no debemos sacar la lengua al niño? Con el simple acto de levantar el mentón se ayuda a que las estructuras colapsadas se retraigan por tracción y vuelvan a permitir el paso de aire a los pulmones. Es la maniobra frente-mentón, señalada en cualquier manual de soporte vital.

¿Qué puede pasar si tomamos la lengua o la extraemos?

- Podemos obstruir el paso del aire con la propia mano o dedos que bloquean las vías y hacen de tapón.

- Podemos arrancar o romper trozos de piezas dentales que pueden pasar también a la vía aérea impidiendo el paso del aire.

- Podemos impactar la masa muscular de la lengua al final de la faringe con los dedos.

- Podemos impedir que salgan restos de secreciones (vómitos o sangrado).

- Si el niño convulsiona y tenemos un dedo dentro, podemos perderlo por la mordida. Además podemos atragantar al niño con nuestra propia sangre y el resto del miembro.

- Elementos que ayudan a sacar la lengua como un bolígrafo, palo o, cucharas ejercen de tapón y aumenta el riesgo de rotura de dientes o incluso la rotura del propio objeto complicando aun más la situación.

¿Qué hacer en caso de que el niño esté inconsciente? Acercarse de forma segura, con confianza y calma, fijarse si el niño respira realizando la maniobra frente-mentón. Si respira, colócalo en posición lateral de seguridad para proteger la vía aérea si vienen vómitos.

Si ha caído por un fuerte traumatismo cervical, no lo muevas, fija la cabeza con tus manos en posición neutra y si respira mal, tracciona desde el mentón hacia arriba y pide inmediatamente ayuda. Puedes iniciar también un masaje cardíaco si la situación lo requiere.

Si el niño cae inconsciente... ¡no saques su lengua!