Problemas de los niños con autismo en la escuela

La inclusión de niños con autismo en la escuela

Vanessa Fuentes

El trastorno de espectro autista (TEA), como todo tipo de discapacidad, es muy amplio en cuanto a grados y a forma de manifestación. Por lo que, como pasa con el resto, la inclusión de niños con autismo tiene que ser personalizada, ajustada a sus necesidades y teniendo presente siempre su bienestar.

Sabemos que los niños con algún tipo de espectro autista tienen alteradas las habilidades sociales, tienen mayor sensibilidad a los ruidos o saturaciones sociales y eso les produce una especie de ansiedad que intentan reducir extrayéndose mediante estereotipias (movimientos repetitivos). Esta introversión les hace ser metódicos y en ocasiones resulta difícil que respondan a los estímulos externos.

Te contamos cuáles son los problemas más comunes de los niños con autismo en la escuela.

Cómo ayudar a los niños con autismo en la escuela

Manazanas rojas y una amarilla

Sin embargo, el aprendizaje del niño con autismo no debe ser en solitario, sino que debemos crear una atmosfera inclusiva, entendiendo y descubriendo la comunicación de cada alumno con TEA. En estos casos es necesaria una gran dosis de empatía, para entender y aceptar tal como es cada niño. Porque ¿quién no se ha sentido incomprendido alguna vez?  

Quizás para la correcta inclusión de los niños con autismo, debamos dejar al margen los cánones hasta ahora implantados en relación a una interacción oralista y fomentar una interacción de pictogramas y gestual. Comunicación silenciosa pero eficaz para captar su atención. 

Haciendo  uso de este sistema de comunicación pictográfico también podemos fomentar la interacción entre iguales, intentando hacer partícipe al grupo/clase de los juegos con los que juega habitualmente el compañero con autismo, como pueden ser juegos de construcción, puzles, etc… Siempre haciendo respetar el espacio y ritmo de cada niño con TEA o sin TEA. De este modo evitaremos un posible malestar del primero.

Para conseguir la participación e interacción de los alumnos con TEA tenemos que respetar sus patrones de conducta respecto al tiempo, ritmos y hábitos dado que, como hemos mencionado anteriormente, suelen ser muy metódicos en cómo y en qué orden hacen las cosas. El hecho de respetar esa forma de hacer puede facilitar su acercamiento e interacción. Acercamiento actualmente más accesible gracias a las tecnologías y a la integración de los sistemas de comunicación aumentativa y alternativa en ellas. 

Así pues, como vemos, una vez más el juego y las tecnologías hacen más eficaz la inclusión  escolar y social de niños con trastorno del espectro autista, junto a la adaptabilidad y la adecuación curricular a las necesidades de cada alumno.