Mitos sobre la primera visita al dentista de los niños

Las dudas que todos los padres tienen en el dentista

Esther Zapata
Esther Zapata Odonpediatra

Cuando un padre llama por primera vez a la consulta para llevar a su hijo a la clínica es necesario preguntarle el motivo de la cita.

Las razones son diversas: porque tiene caries, porque tiene miedo al dentista, porque tiene 4 años y me han recomendado llevarlo por primera vez... Estos motivos me hacen plantearme que existe una la falta de conocimiento de los padres sobre la edad correcta para acudir al dentista con sus hijos, y tenéis que saber que actualmente está considerado uno de los factores (por supuesto no el único ya que la caries es una enfermedad multifactorial)  relacionado con la aparición de la caries dental en los niños.

Por ello, quiero darte una serie de consejos importantes sobre la primera visita del niño al dentista y desvelar algunos mitos sobre la primera visita al dentista de los niños.

Los mitos sobre la primera visita al dentista de los niños

Mitos sobre la primera visita al dentista de los niños

Existen muchos mitos sobre la primera visita al dentista de los niños que hay que desvelar. Aquí os dejo algunas preguntas que siempre me hacen los padres en su primera consulta al dentista con el niño.

1- El niño tiene que ir al dentista a partir de los 3 o 4 años.

Falso. Hasta hace algunos años, la recomendación era acudir por primera vez al dentista alrededor de los 3-4 años de edad, ya que a esa edad un niño tiene todos sus dientes en boca y la capacidad suficiente para entender y adaptarse a la consulta dental. 

Actualmente esta realidad ha cambiado, y todo niño debe visitar por primera vez al dentista tras la erupción del primer diente o en el transcurso del su primer año de vida. Recuerda siempre esta fórmula 1+1=0 (primera visita al dentista con la erupción del primer diente dará como resultado cero caries).

2- Los niños tienen caries a partir de los seis años.

Falso. Existe un porcentaje preocupante de niños con caries de inicio temprano, que es aquella que aparece en niños menores de seis años. Y está siendo ya considerada un grave problema de salud pública, no sólo por su frecuencia, sino también por sus consecuencias físicas importantes y por las repercusiones socioeconómicas que conllevan.

3- Hay que ir al dentista cuando nos moleste algún diente.

Lo primero y más importante es realizar cambio drástico de pensamiento, así que no olvides nunca esta frase, “hay que ir al dentista no porque duela una muela, sino para que no duela nunca”.

La primera visita al dentista tiene como finalidad establecer un “Hogar Dental” adecuado y eficaz, es decir, una relación cercana y continúa entre odontopediatra-niño-familia con el fin de estrechar lazos, poder educar y mantener una buena salud bucal desde la infancia.

En la primera visita se realizará un examen clínico de la boca del niño, se determinará una valoración individual del riesgo de caries, se establecerá a los padres una orientación temprana sobre dieta e higiene dental, y se pautarán las revisiones periódicas necesarias. 

4- ¿Puedo llevarle a cualquier tipo de dentista?

Haz esta reflexión, si no llevas a tu hijo a tu mismo médico, ¿por qué lo vas a llevar al mismo dentista? Por eso, de igual manera que existe la Pediatría en la Medicina, la figura del Odontopediatra (dentista de niños) surgió con un propósito muy especial dentro de la Odontología.

La práctica de la Odontopediatría se rige por una filosofía básica pero fundamental, “la destreza de tratar al niño, no al diente”. Los niños presentan una serie de aspectos (edad, personalidad, emociones, experiencias previas, etc.), que le influyen de manera significativa en su habilidad de enfrentarse por primera vez a una cita dental. Por ello, es el Odontopediatra el que tiene la maestría  de guiar al niño a través de los diferentes procedimientos dentales y en consecuencia,  promover una actitud y conducta dental positiva que les guiará hacia una buena salud oral en su edad adulta.