10 pistas para diferenciar un catarro de una alergia en los niños

Cómo distinguir los síntomas de resfriado de los de una alergia en la infancia

Iván Carabaño Aguado

A muchos padres les preocupa saber si los síntomas respiratorios de su hijo son debidos a una causa infecciosa (catarro), o si por contra, podría ser debido a una alergia. A continuación te aportamos 10 pistas para diferenciar un catarro de una alergia en los niños. Verás como aprendes a distinguirlas. 

Las 10 pistas para diferenciar un catarro de una alergia en los niños

10 pistas para diferenciar un catarro de una alergia en los niños

1. Fiebre. La presencia de fiebre suele ser sinónimo de infección, por lo que nos inclinaremos a pensar que el proceso del menor es un catarro.

2. Malestar general. En los catarros, es frecuente que aparezcan dolores musculares y un relativo malestar general. No así en los procesos alérgicos.

3. Edad. Por debajo de los 3-4 años de edad, las alergias ambientales son muy poco frecuentes. La tos y los mocos en este caso, serían atribuibles a un catarro.

4. Ambiente epidémico familiar. Si hay más miembros de la familia aquejados de un proceso febril, o que también tienen síntomas respiratorios, hemos de pensar en un cuadro catarral, antes que en una alergia.

5. Consistencia del moco. Los mocos de “consistencia agua”, mantenidos en el tiempo, son propios de los procesos alérgicos. En los catarros, aunque inicialmente el moco tiene esa consistencia, pasados los días, van haciéndose más espesos.

6. Estornudos de repetición. En los catarros, se puede estornudar, pero de forma aislada. Si los estornudos son muy manifiestos (“sin parar”), hay que pensar en una alergia.

7. Picor nasal. El picor es propio de las alergias.

8. Aparición de los síntomas en un lugar concreto. Si los síntomas aparecen en un lugar concreto (por ejemplo, en el campo, durante la primavera), hemos de pensar en un cuadro alérgico. 

9. Duración de la sintomatología. Aunque los catarros producen síntomas durante 2-3 semanas, las alergias ambientales producen síntomas todavía más persistentes y estables en el tiempo. 

10. Estacionalidad. Muchos de los procesos alérgicos muestran un carácter estacional (por ejemplo, en España las gramíneas polinizan en primavera). Los catarros pueden aparecen en cualquier momento, si bien durante los meses fríos son más frecuentes.