¿Deben las cuidadoras educar a los niños que cuidan?

Parece que con el tiempo las conquistas sociales cada vez han ido a peor. La conciliación laboral apenas existe, en muchos países las mujeres llega a su puesto de trabajo antes de que el colegio haya abierto sus puertas y vuelve a casa después de que el colegio haya acabado, y este porcentaje se acentúa mucho más en el caso de los hombres.

Este hecho se ve agravado por la necesidad de la entrada de dos sueldos para sobrevivir, con lo que la educación de los niños por parte de los padres queda relegada al colegio, algunas tardes y los fines de semana.

Las cuidadoras, cuando no los abuelos, han ocupado ese hueco libre, así que llegar a un acuerdo en cómo queremos que actúen y hasta qué punto han de imponer su criterio es fundamental. 

Cómo evitar conflictos con la niñera de los niños

¿La au pair debe educar?

- Es necesario que a la hora de contratar a una cuidadora se fijen unas normas desde el principio, ya que cada familia tiene unas necesidades concretas. Tanto familia como educadora deben tener normas comunes y llevar las mismas pautas en la educación para no volver loco al niño creándole confusión.

- No debe haber conflictos entre la familia y la cuidadora, se deben pautar los mismos criterios desde el principio y llevar a cabo por ambos con eficacia y respeto mutuo. 

- La cuidadora debe ser capaz de crear un ambiente agradable en el que sea fácil convivir, debe gestionar los conflictos que pueda haber con el niño siempre desde el cariño, pero siendo firme en las decisiones que tome, pero especialmente, debe mantener un diálogo fluido con el niño donde los dos puedan llegar a expresarse con libertad.

- Cualquier persona que adore a los niños no vale para educarlos. Debemos tener en cuenta que dar cuidados a un niño es fácil, pero educarlo no lo es; requiere esfuerzo, entrega, criterio y firmeza, por lo tanto, cada vez los padres requieren más algún tipo de titulación específica en educación infantil, al fin y al cabo van a relegar la parte más importante de la crianza de su hijo.

- Quizás al principio los niños se ven un poco recelosos porque una persona ajena a la familia les cuide y les eduque, por eso es muy importante que la educadora cree un vínculo con el niño y se lleven bien. No conviene cambiar de niñera a menudo, ya que eso hará que el niño no llegue nunca a crear ese lazo sentimental con ella o él.

- Debemos comprender que en el momento de que la cuidadora se encargue de su educación, nosotros hemos cedido parte de nuestra responsabilidad, por lo tanto conviene respetar sus decisiones y no desacreditarla delante del niño. Si tenemos algún problema con ella deberemos tratarlo a parte para que el niño no encuentre fisuras en la educación. 

Pensemos en todo el tiempo que va a pasar nuestro hijo con esa persona, así que no es extraño que, con el tiempo, esa persona se convierta para él en un miembro más de la familia.