Qué hacer si tus hijos te pillan haciendo el amor

Cómo hablar con los niños de sexualidad si descubren a sus padres en plena relación

¡Cuántas veces hemos intentado buscar el momento adecuado para tener intimidad y resulta casi imposible! Nos quedamos hasta altas horas de la madrugada esperando a que estén profundamente dormidos, y cuando por fin llega el momento, te quedas dormido; te despiertas dos horas antes de que suene el despertador para tener por fin un momento a solas con tu pareja, ó quedáis como dos adolescentes en sitios inusuales de la casa; y todo sucede lo más rápido posible, no vaya a ser que os pillen; eso si no terminamos por declinar nuestros deseos ante las adversidades.

Pero, ¿qué ocurre si tus hijos te pillan haciendo el amor con tu pareja? Te explicamos cómo actuar. 

4 consejos sobre qué hacer si tus hijos te pillan haciendo el amor 

Qué hacer si tus hijos te pillan haciendo el amor

Nuestra intimidad es sagrada y así deben entenderlo nuestros hijos. Desde bien pequeños hay que enseñarles que todos debemos tener y respetar la intimidad de los demás y que, por tanto, hay reglas que cumplir como son llamar a la puerta antes de entrar o pedir permiso; reglas que nosotros también deberemos de cumplir con ellos, así que olvidaros de aparecer por sorpresa en la habitación de vuestro hijo para sorprenderle en lo que está haciendo.

Lo más importante es prevenir, ya que el cerebro inmaduro de los niños no está preparado para interpretar los actos sexuales de los padres correctamente y pueden malinterpretar cómo entender su sexualidad en el futuro. Pero, ¿Cómo debemos actuar si tus hijos te pillan haciendo el amor?

1. Lo primero guardar la calma, no gritar ni hacer aspavientos que denoten violencia hacia el niño, ya que esto puede provocar que el crío vea el sexo como algo negativo y tenga repercusiones a la larga.

2. Vestirnos y encontrar un momento para hablar con él. Nunca se debe dejar de lado el tema, ya que el niño puede que lo haya percibido como algo agresivo y no se atreva a hablar. Es mejor que primero nos cuente él lo que ha visto y lo que ha sentido para saber su percepción y no hablar más de la cuenta. Hay que explicarle, según su edad, que es normal que las personas adultas se acaricien para expresar su amor entre ellas, lo que es bonito pero privado, por lo que las puertas deben estar cerradas y hay que llamar antes de entrar. 

3. Se deben responder con toda sinceridad a las preguntas que nos plantee, pero siempre sin adentrar demasiado en el tema, sobre todo si el niño es menor de 8 años. El tono de voz debe ser comprensivo, amable y flexible, nunca de reproche, ya que lo normal es que el niño haya entrado sin saber lo que se iba a encontrar. No hables como si fuera algo sucio o tabú, sino de forma clara, concisa y dulce.

4. Si solo nos ha oído, hay que explicarle que cuando los mayores están juntos expresan así las emociones que sienten, pero que es algo bonito y nada agresivo.

Y, la próxima vez, no te olvides de cerrar la puerta y poner el cerrojo, lo agradeceréis vosotros y el resto de la familia.