Los abuelos más permisivos perjudican seriamente la salud de los niños

De qué manera los abuelos pueden llegar a perjudicar la salud de sus nietos

Estefanía Esteban

Hasta ahora pensábamos que los abuelos podían tener luz verde para 'malcriar' a los niños. Concederles esos caprichos que los padres no conceden, saltarse de vez en cuando algunas de las normas y límites establecidos por los padres... y sí, darles de comer todos esos alimentos 'prohibidos' por los padres. ¿Qué más da si son los abuelos? Pues no. No está bien. Es más: está mal.

Un reciente estudio de la Universidad de Glasgow alerta del peligro que esta actitud de los abuelos supone para la salud de sus nietos. Nos referimos a lo relacionado con la alimentación, actividad física y contaminación. Y es que parace ser que los abuelos más permisivos perjudican seriamente la salud de los niños.

De qué manera los abuelos más permisivos perjudican seriamente la salud de los niños 

Abuelos permisivos

Tal vez te parezca exagerado, y pienses que los abuelos siempre han sido así, pero el estudio de la Unidad de Ciencias Sociales y Salud Pública de la Universidad de Glasgow (Reino Unido), deja las cosas claras:los abuelos más permisivos pueden perjudicar la salud de los niños. 

El estudio se ha efectuado en 18 países diferentes (por si ya estabas pensando que eso serán los abuelos británicos), y sobre la relación de los abuelos con sus nietos en sus primeros años de vida (en relación a los hábitos saludables). Las conclusiones ante un total de 56 estudios diferentes al respecto son estas: 'Los abuelos están perjudicando a la salud de sus nietos por culpa de una sobrealimentación, de ofrecerles caprichos como golosinas y bollería industrial con frecuencia y a la falta de ejercicio físico'. Es decir, que vienen a culpar a los abuelos del alarmante incremento de la obesidad infantil en los países desarrollados.

También se analizó el factor contaminante de los abuelos fumadores, que no respetan la decisión de los padres de no fumar en presencia de los niños. Y sin embargo, no se tuvo en cuenta el campo emocional, que evidentemente, es siempre positivo.

El estudio es más alarmante de lo que parece. Va mucho más allá y llega a insinuar que los abuelos tan permisivos con la alimentación de sus nietos y que además son fumadores, incrementan el riesgo de sus nietos de padecer algún tipo de tumor en un futuro.

El problema de base es que los abuelos cada vez pasan más tiempo con los nietos. Muchos son los que cuidan de su alimentación, y terminan desistiendo de la alimentación más sana ante las insistentes quejas y caprichos de los niños. Y todo esto sin contar con las tensiones que esta actitud ocasiona en la familia, ya que los padres intentan apostar por una vía de alimentación saludable mientras que los abuelos se saltan la norma sin miramientos.

De todas formas, este estudio deja muchas lagunas. Muchos abuelos insisten y defienden que sólo ofrecen 'golosinas' y alimentos no saludables a sus nietos si les ven de vez en cuando, y aseguran que nunca lo harían si les tuvieran que cuidar a diario. No olvidemos, de hecho, que los abuelos también pueden ser los mejores cocineros y perfectos 'embajadores' de la comida saludable. Sólo hay que insistir y concienciarles de la importancia que tiene para sus nietos que lo sean.