Cuándo es la mejor edad para aprender idiomas

¿Debemos enseñarles desde bebés o es mejor esperar?

Cristina Avecilla

Las academias de idiomas nos ofrecen la posibilidad de enseñar lenguas extranjeras desde que los niños son muy pequeños.

Algunas ofrecen empezar a aprender a partir del año de vida porque se considera que cuanto antes se introduzca una nueva lengua más rápidamente aprenderá el niño, pero antes de tomar esta decisión debes plantearte si es lo mejor para tu hijo.

Te contamos cuál es el mejor momento para que tu hijo aprenda idiomas.

El mejor momento para que los niños aprendan idiomas

Cuando es la mejor edad para aprender idiomas

Durante el primer año los bebés aprenden a detectar y diferenciar cómo son los sonidos con los que se va a relacionar con su entorno. Es un momento fundamental para poder comunicarse mediante las palabras porque durante este periodo se están formando conexiones neuronales dedicadas específicamente a aprender a hablar.

Este tipo de conexiones se van formando a diario y se nutren de todo lo que el bebé oye a su alrededor durante las 24h del día. Es importante que sea así, porque según cómo sea la conversación entre dos personas el sonido de las mismas palabras será distinto. Fíjate que no es lo mismo decir, por ejemplo, "buenos días" en un ascensor (donde las personas no se conocen entre sí) que en la calle a un conocido que encuentras por casualidad o en la entrada del colegio mientras esperas a que abran las puertas.

Fíjate cómo detrás de una simple salutación podemos darnos cuenta de la relación que hay entre las personas que se dan los "buenos días" y cuán emotivo va a ser lo que vamos a decir a continuación. Estas sutilezas que a nosotros nos pasan desapercibidas son importantes para el niño, ya que detrás de estos cambios hay intenciones comunicativas muy distintas.

Es así como durante los primeros meses de vida los bebés aprenden las palabras de su entorno. Más adelante irán memorizando las palabras que más se repitan y empezarán a repetir aquellas que les sean más sencillas y útiles, como "mamá", "papá" o "agua".

Este tipo de análisis que ocurre los primeros meses de vida marca los principios por los que se va a regir el niño para comunicarse con las personas de su entorno, y estos principios servirán de base para aprender futuras lenguas extranjeras. Este análisis que hace el bebé (que es independiente de lo que hagamos nosotros como padres o madres) sigue un orden natural que es necesario para que el niño aprenda a hablar correctamente. 

Pero en el caso del aprendizaje de las lenguas que se aprenden en las academias (que son extranjeras por el hecho de que el niño no las oye en su día a día), es difícil que un bebé pueda aprender el idioma en este mismo orden natural, pues la nueva lengua se enseña en un entorno a puerta cerrada y esto hace que los niños más pequeños no puedan analizar las sutiles diferencias que hay en una misma frase según el contexto en el que se encuentren, como en el caso del "buenos días".

Así pues, el mejor momento para tu hijo empiece a aprender un nuevo idioma será diferente en función de cómo esté aprendiendo su propia lengua y cuál sea el contacto que tenga en su día a día con la nueva lengua que quieres que incorpore.

En el caso de que tu bebé necesite más tiempo para aprender a hablar (fíjate en las tablas evolutivas del lenguaje para tener una idea sobre en qué punto se encuentra), asegúrate que aprende bien su idioma y no introduzcas uno de nuevo hasta que no sea así. Si dudas, espérate hasta que cumpla 3 años de edad como mínimo.

Si por el contrario ves que tu hijo sigue un buen ritmo de aprendizaje de la comunicación hablada y además en su día a día tiene contacto con esta nueva lengua que quieres que aprenda, entonces es mucho más fácil que tu bebé esté preparado para asimilar el nuevo idioma.

En cualquier caso, en los niños no es nada bueno forzar el aprendizaje de una lengua desconocida si antes no está bien incorporada la propia, así que si tienes dudas consúltalo con un logopeda.