Cómo son las familias con el Síndrome Burnout o 'Familias quemadas'

Descubre cómo evitar caer en el Síndrome de 'Familia quemada'

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Las familias con el 'Síndrome Burnout” o síndrome de “familia quemada” son aquellas familias que acaban llevándose los temas profesionales a casa.

Hacer de un problema profesional, un problema familiar, es algo más frecuente de lo que pensamos, de hecho tres de cada 10 familias lo hacen. Y sí, es un gran error. Descubre cómo son las familias con el Síndrome Burnout o 'Familias quemadas' y cómo podemos evitar sufrirlo.

Características de las familias con el Síndrome de Burnout o Familias quemadas 

Cómo son las familias con el Síndrome Burnout o familias quemadas

Las familias con "Síndrome Burnout" o 'Familias quemadas' son aquellas que son incapaces de desconectar de su mundo laboral al llegar al hogar, y suelen proyectar sus problemas y frustraciones laborales en casa con su familia.

Y al final, esto es lo que nuestros hijos están aprendiendo, a quemarse fuera de casa e ir a casa a pagar los fuegos. ¿Es esto lo que queremos para nuestra familia? ¿Es este el modelo que queremos que sigan nuestros hijos?

El problema se nos presenta cuando tenemos que enseñarle a nuestros hijos algo que nosotros mismos no sabemos gestionar. ¿Cómo vamos a ser un modelo sereno de persona a seguir por nuestros hijos, si no somos capaces de dejar los problemas del trabajo en el trabajo?

Así llegamos a casa, y además de lo que traemos del trabajo, le añadimos la difícil tarea de conciliación familiar y gestión de tareas domésticas, o sea, un coctel molotov que normalmente, acaba explotando en nuestras propias narices.

4 preguntas para evitar este síndrome burnout en casa con nuestra familia

Para intentar evitar salir de este terrible síndrome que puede destruir a la familia poco a poco, te recomiendo que te plantees estas preguntas y reflexiones sobre ello:

1. Quizás la primera recomendación sea, parar y plantearnos, ¿qué clase de vida estoy viviendo? ¿Quiero seguir así? ¿Soy feliz con lo que siento en este momento? por cierto, ¿Qué estoy sintiendo ahora mismo?

2. Por otro lado me cuestionaría, ¿Es este el ejemplo de vida que quiero darle a mis hijos? ¿Quiero que mis hijos sean adultos estresados?

3. Y por último me plantearía, ¿Estoy disfrutando de mis hijos? ¿Conozco de verdad, a mis hijos? ¿Ejerzo la paternidad/maternidad? ¿Soy el padre/madre que había soñado ser para mis hijos?

4. Para acabar las preguntas, me pararía a reflexionar ¿Qué es para mí lo importante en la vida? ¿Qué valores componen mi vida familiar? ¿Qué es para mí sentir PAZ? ¿Qué momentos tengo de serenidad en mi vida?

Con todas estas cuestiones, y las que puedas añadir tú del estilo, intentaras recuperar el control de tu vida, buscando nuevos objetivos a llevar a cabo, una vez que reflexiones las cuestiones planteadas.

Actividades para alejar el Síndrome de Burnout de nuestra familia

Después de esta toma de conciencia intensa, me plantearía encontrar una primera actividad que confronte lo que estoy viviendo, para ello tenemos la meditación, el mindfulness o el deporte. Cualquiera de ellas, hará que suelte toxinas y/o adrenalina, para cambiar el nivel de estrés. Encuentra la actividad con la que más cómodo te sientas.

A continuación, haría un chequeo del tipo de alimentación que estoy llevando a cabo, quizás tenga un exceso de cafeína, carnes, o refrescos azucarados, que hacen sacar de nosotros ciertos comportamientos negativos. Revisa y empieza cambiando alguno de ellos.

Busca motivaciones para hacer con los tuyos de manera que te sientas recompensado contigo y con la familia. Seguro que al día, o en el fin de semana, hay una actividad compartida que os llene de paz y serenidad.

Por último, y no menos importante, DEDICA TIEMPO PARA TI. Sea como sea, busca un hueco al día o a la semana, para dedicártelo, es necesario que vuelvas a conectar contigo y tu esencia, de esta manera avanzarás más sereno por la vida.

Recuerda que queremos ser el modelo que nuestros hijos sigan en la vida, para ello, tienes que respirar y sonreír. Actividades básicas en el desarrollo de nuestros seres queridos.