7 peligrosos hábitos diarios que estropean los dientes de los niños

Los dientes sufren con gestos como morder un bolígrafo o comer muchas gominolas

Beatriz Martínez

Cada vez son más los padres que toman conciencia sobre la importancia de cuidar los dientes de los niños desde que empiezan a dejarse ver, y es que llevar una correcta higiene dental es la mejor forma de prevenir lesiones de encías o daños en los dientes.

Y cuando hablamos de higiene dental no nos referimos solo a cepillarlos tres veces al día, también a no utilizar los dientes para abrir cosas. ¡Y no es el único peligro! Descubre qué malos hábitos diarios pueden estropear los dientes de los niños. 

Costumbres diárias que pueden estropear los dientes de los niños

Malos hábitos diarios que estropean los dientes de los niños

Morder el boli o la bufanda, comer chuches y dulces varias veces a la semana, no cepillarse los dientes en profundidad al menos dos veces al día o abusar del chupete son solo algunos de los hábitos que dañan la salud dental de los niños. Tranquila, evitarlos es más sencillo de lo que parece.

1. Abusar del chupete
Según coinciden los dentistas, el uso del chupete ocasional, es decir, para dormir, antes de que el peque cumpla los tres años y medio, no hace ningún daño a sus dientes siempre y cuando no haya ninguna otra patología.

El mal hábito que estropea los dientes de los niños llega cuando se permite que el niño use el chupete a demanda durante el día, o que lo siga utilizando como objeto de apego o para coger el sueño cuando ya casi ha cumplido los cuatro años. La mordida se desajusta, la mandíbula se moldea hacia adelante y los dientes pueden no alinearse de la forma correcta. Se debe tratar de sustituir el chupete por otro objeto de apego, como puede ser un peluche para evitar estos problemas.

2. Chuparse el dedo
Al igual que ocurre con el chupete, usar el dedo constantemente puede ocasionar problemas en los dientes de niños y niñas. Aquí la cosa se vuelve un poco más complicada, puesto que el chupe se le puede quitar en algún momento, el dedo en cambio, lo pueden usar casi sin darse cuenta.

Tendrás que hablar mucho con tu hijo y explicarle cómo y por qué debe dejar de chupar su dedo para que, poco a poco, se vaya olvidando de él.

3. Morder la bufanda
El boli mientras escriben, la bufanda, la manga de su jersey o cualquier otra cosa que esté a su alcance, y es que morder y chupar casi de forma automática es otra costumbre que suelen coger los peques de entre 4 y 7 años. Con este mal hábito se está más expuesto a las bacterias y se ejerce una presión innecesaria en los dientes.

La clave está en hablar con ellos y decirles de forma cariñosa frases como 'No muerdas el boli que te vas hacer daño en los dientes' o '¿Estás nervioso y por eso chupas tu bufanda?'. Según vayan creciendo, dejarán de lado esta costumbre, pero mientras se les debe aconsejar para evitar que sus dientes se dañen.

4. Utilizar los dientes como una herramienta
Parece ser que a los peques les encanta usar sus dientes como si fuera una herramienta cualquiera. Seguro que no es la primera vez que ves a tu hijo intentando cortar un trozo de celo con sus dientes, desenroscar la tapa de una botella de agua o quitar ese trocito de hilo que se ha quedado suelto en su camiseta... Si lo piensas bien, los adultos también lo hacemos.

Este es otro hábito que afecta a una correcta salud dental, ya que usar los dientes como herramienta solo favorece la aparición de bacterias y problemas de masticación y desgaste.

5. Tomar chuches varias veces a la semana
Seguir una dieta sana y equilibrada durante todos los días del año es fundamental para el buen desarrollo físico y mental de todos los niños. Los caprichos como las chuches o los dulces están permitidos, pero solo de vez en cuando.

Si les da chuches varias veces a la semana, un zumo envasado en la merienda y demás alimentos procesados o con alto contenido en sal o azúcares, solo se consigue dañar su salud bucodental. Tomar conciencia de una alimentación saludable es tarea de los padres.

6. Cepillarse los dientes con mucha energía o no hacerlo bien
“Lávate los dientes tú solo que tienes que aprender”. Una frase que todos hemos dicho a nuestros hijos. Claro que tienen que aprender a lavar bien sus dientes, pero es algo que lleva su tiempo, por lo que dejar que sean ellos solos quienes lo hagan, sobre todo si empiezan a cambiar los de leche por los definitivos, es otro mal hábito que se puede evitar fácilmente.

Limpia los dientes de tu hijo mínimo por la mañana y por la noche, si es posible hazlo también después de comer y de la merienda, no hagas mucha presión y utiliza una pasta con flúor (a partir de los 5 o 6 años se puede empezar a usar también el enjuague bucal por las noches).

7. Apretar los dientes por la noche
Muchos adultos lo hacen de manera inconsciente durante el sueño y se conoce como bruxismo. Sin embargo, son muchos los niños y niñas que también tienen este mal hábito. Ya sea porque empiezan a cambiar los dientes de leche o porque han estado nerviosos por el día, el caso es que cuando llega la noche no pueden evitar apretar o rechinar sus dientes sin darse cuenta.

Causa tensión y dolor en la mandíbula, desgasta los dientes y hace que se muevan con más facilidad. Deberás consultar con el dentista para que evalúe a tu hijo y vea si es necesario seguir alguna pauta.

Ya conoces todos los malos hábitos que estropean los dientes de los niños y cómo evitarlos así que ¡se acabaron las excusas!

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