El peligro de poner collares de ámbar a bebés para el dolor de dientes

La FDA advierte que puede causar estrangulamiento, asfixia o atragantamiento a los niños

María Machado

Es posible que los hayas visto en las redes sociales, ya que son muchos los famosos que han probado a utilizarlos con sus hijos. La joyería de ámbar se ha puesto de moda por sus supuestos efectos para reducir el dolor de los dientes de los pequeños. Sin embargo, son varios los expertos que hablan sobre el peligro de poner collares de ámbar a los bebés.

El uso de collares de ámbar en bebés es peligroso

Es un peligro poner collares de ambar a bebés

Tristemente, en más de una ocasión hemos podido leer titulares de medios de comunicación de todo el mundo contando que un niño ha muerto al utilizar uno de estos complementos. Un bebé de 18 meses que sufrió un estrangulamiento accidental durante una siesta; otro de 7 que se tragó una de las piezas que forma el collar y tuvo que ser llevado de urgencia al hospital...

Es por ello que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha desaconsejado la utilización de collares de dentición en los niños. Ante el creciente uso de estos accesorios para, supuestamente, calmar el dolor que provoca la salida de los dientes a los niños, la FDA ha emitido un comunicado en el que advierte que pueden resultar un peligro para la seguridad del bebé. Se refiere tanto a los collares de ámbar, de madera, de silicona o de marfil, como al resto de productos como las pulseras de estimulación sensorial. Y es que este tipo de joyería también es utilizada para estimular a niños o adultos con autismo o TDAH.

Según este organismo, estos collares son un riesgo porque pueden causar heridas, el estrangulamiento accidental o la asfixia, que pueden provocar la muerte del niño. Por un lado, hay que tener en cuenta que el collar se puede romper, aunque esté fabricado de materiales muy resistentes, y las pequeñas cuentas o bolas de las qué está formado podrían quedar al alcance del bebé. Estas podrían causar su atragantamiento al quedarse atascadas en su pequeña garganta.

Sin embargo, el collar también podría causar el estrangulamiento del bebé mientras juega o duerme, ya que en un mal movimiento podría enredarse con el cordón. La FDA también advierte de que se podrían producir infecciones en la boca en el caso de que el niño chupara el collar sin estar limpio.

Por otro lado, la agencia añade que la eficacia de este tipo de collares no ha sido probada, por lo que no se puede asegurar que ayuden a calmar el dolor de dientes de los bebés. En lugar del uso de este tipo de productos, se recomiendan otro tipo de alivios como los masajes de encías o los mordedores de goma semifirmes (siempre extremando las medidas de higiene).

Si a tu hijo le duelen mucho las encías o la salida de los dientes se está convirtiendo en una auténtica pesadilla, te recomendamos que le lleves a la consulta del pediatra para que te recomiende la mejor forma de aliviar a tu bebé.

 
 
 
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Otros productos diarios que son un riesgo para los bebés

Este collar de ámbar no es el único producto que los médicos han desaconsejado para los más pequeños. Sin intención de ser alarmistas, nunca viene mal que los padres nos informemos bien para evitar riesgos. Estos son algunos productos que debes evitar con tus pequeños.

1. Los juguetes que no están homologados
Nunca ofrezcas a tus hijos juguetes que no estén homologados por un organismo oficial que se haya encargado de estudiar si se trata de un objeto seguro para un bebé. Podrían contener piezas que se desprenden o que se rompen fácilmente y que el niño podría tragar.

2. Las almohadas
Los expertos desaconsejan el uso de almohadas con los bebés, así como cojines o peluches que se coloquen en la cuna mientras el niño duerme. Estos podrían caerse sobre su cabecita, en algún momento de la noche (o el propio niño podría moverse) e impedir que puedan respirar bien. También hay que tener cuidado con los protectores de cuna, ya que los pequeños podrían enredarse en sus cordones.

3. Saltadores de puerta
A los bebés les encantan esos columpios para saltar que se colocan en el marco de las puertas y a nosotros, los padres, nos encanta verles reír y pasárselo bien. Sin embargo, el bebé podría resultar herido si no está bien anclado o al darse un golpe en uno de los saltos.

4. Juguetes para los coches
Para que no nos molesten durante los viajes o trayectos en coche, muchos padres damos distintos juguetes a los niños. Sin embargo, en caso de accidentes, estos podrían convertirse en un arma peligrosa para el propio bebé y para el resto de pasajeros que van en el coche, ya que podría salir disparado en cualquier dirección.

Cuando se trata de nuestros bebés, toda medida de protección es poca.