Cómo tratar la conjuntivitis bacteriana en niños

Consejos para evitar el contagio de esta enfermedad de los ojos

Carla Estrada

En mi experiencia como pediatra, la conjuntivitis es una patología bastante común en los niños, sobre todo cuando hay procesos gripales, catarrales u otras patologías, pero es importante determinar su causa, ya que el tratamiento difiere de acuerdo a su causa. Hoy en este artículo vamos a concretarnos a la conjuntivitis bacteriana en niños.

Cómo se contagia la conjuntivitis bacteriana

conjuntivitis bacteriana mini

A pesar de ser la vista el último sentido que se desarrolla en el feto (a partir de la octava a semana), es uno de los cinco sentidos más importantes en el humano a la hora de recibir cualquier información, y ya no solo por las imágenes que capta sino también por todas las sensaciones que acompañan esas instantáneas. Este hecho hace que, si por alguna circunstancia se altera el sentido de la vista, podríamos tener serios problemas de aprendizaje y de comportamiento.

El ojo tiene una parte muy importante que se denomina conjuntiva, la cual es una membrana delgada y casi transparente que cubre la parte frontal del ojo y la capa interna de los párpados. La conjuntiva tiene varias funciones, entre las cuales tenemos:

- Protege el ojo de los agentes externos, como el polvo, polen, humo, partículas del aire, astillas de metal o madera, que pueden causar traumatismos o procesos alérgicos, y también de los microorganismos, que pueden producir enfermedades infecciosas, inclusive contagiosas.

- Mantiene la parte frontal del ojo, húmeda y lubricada.

- Mantiene lubricado e hidratado la capa interna del párpado, para que pueda abrir y cerrar sin producir fricciones o irritaciones en el ojo.

- Nutre al ojo y al párpado a través de sus pequeños vasos sanguíneos.

- Previene el llamado síndrome de ojo seco, ya que sus células segregan un componente a la película lagrimal.

La conjuntiva puede ser afectada por varias patologías y una de las más frecuentes es la conjuntivitis,  llamada ojo rojo o rosado (llamada así por la inflamación de sus vasos sanguíneos, que le da ese color al ojo). La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva producida por varias causas: infecciosas (bacterias, virus y clamidias), alergias, irritaciones y queratoconjuntivitis.

La conjuntivitis bacteriana es la inflamación de la conjuntiva producida por bacterias, muchas veces provenientes de otras infecciones en otras partes del cuerpo, como en oídos, senos paranasales, garganta o vías respiratorias. Se presenta por lo general de forma aguda, puede afectar a uno o ambos ojos y es menos frecuente que la conjuntivitis de origen viral.

Cuando los padres me llevan al niño(a) a consulta puedo observar que el párpado superior e inferior por lo general está edematizado (hinchado), al punto de cerrar casi el ojo y al examinarlo se aprecia la conjuntiva bastante roja y muy irritable, con exudado amarillento (legaña) y al interrogarlo refiere sentir dolor en el ojo, sensación de arenilla o cuerpo extraño y sensibilidad a la luz (fotofobia).

Es raro la presencia de fiebre, a menos que sea por alguna complicación de la misma patología o de otras enfermedades que pudieron causar la conjuntivitis. Es una infección bastante contagiosa, aunque menos que la viral, pudiendo contagiar a otros niños o adultos cuando aparecen los síntomas e, incluso, 24 horas después de iniciado el tratamiento y mientras se mantenga la secreción purulenta.

También los niños se pueden contagiar cuando tocan algún objeto que haya tocado otro niño que también padezca de conjuntivitis, o a través de la tos o estornudos. Muchas veces se inicia la infección en un solo ojo, pero al poco tiempo, el mismo se contagia el otro ojo con sus propias manos o con el paño o papel que limpia la secreción del ojo enfermo.

En el verano es una de las enfermedades frecuentes, cuando los niños se contagian en el agua de las piscinas. Los recién nacidos, por su parte, también pueden sufrir de conjuntivitis por contagio durante el parto, a través del canal vaginal, si la madre presenta una enfermedad de transmisión sexual (ETS).

Tratamiento y recomendaciones para la conjuntivitis bacteriana en niños 

conjuntivitis bacteriana tratamiento

Cuando hago el diagnóstico de conjuntivitis bacteriana, sobre todo por la presencia de la secreción purulenta, a la cual se le puede realizar un cultivo y antibiograma, indico antibióticos en gotas o pomadas y medicación antiinflamatoria y analgésica si hay edema del ojo y dolor. Posteriormente hago referencia al oftalmólogo para su valoración y descarte de otras patologías del ojo.

Y en el caso de los recién nacidos que nacen por parto o cesárea, se les administra preventivamente gotas con antibióticos, colocándole dos gotas en cada ojo. Aquí van algunas recomendaciones:

- Evitar pasar las manos por los ojos, para no contaminar el otro ojo, si aún no está contaminado.

- No usar toallas que comparta con otros niños o adultos.

- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.

- Tratar de no contaminar los objetos que tenga a su alrededor: mesas, sillas, juguetes, lápiz, cuadernos, etc., ya que si lo toca otro niño o adulto es muy probable que se contagie.

- Evitar baños en piscinas con aguas sucias o no bien tratadas.

- Usar lentes oscuros si la luz solar o artificial no es tolerable.

- Si usa lentes de contacto, no usar durante la infección activa y botar los lentes si se contaminaron.

- Al limpiar el ojo, hacerlo preferiblemente con una gasa impregnada solo en agua filtrada o fresca previamente hervida y botar la gasa al terminar.

- Evitar compresas o limpiar el ojo con agua de manzanilla, ya que las bacterias se reproducen más fácilmente en ese medio dulce.

- Cambiar la ropa de cama, al menos los primeros 3 días del tratamiento.

- No automedicar.

- Consultar con su pediatra lo más pronto posible y si al tercer día de tratamiento no hay mejoría, consultar nuevamente.