Consejos para que los niños se diviertan en la cocina

Despierta las habilidades de tu hijo para cocinar. La cocina es una escuela

Comer es uno de los grandes placeres de la vida. El buen comer alegra un encuentro familiar y entre amigos, protege a la salud, y puede crear un momento divertido para los niños en la cocina. Una dieta equilibrada, con recetas sencillas, levanta el ánimo; y permitir que los niños disfruten de la cocina es una buena forma de enseñarles habilidades y de dedicar un tiempo para estar con ellos.

Cuando cocines con los niños, no te olvides de seguir algunos consejos para que ellos saboreen las recetas tradicionales y se diviertan cocinando con mamá o papá:

La cocina es una escuela para los niños

Cocina escuela para los niños

1- Elige recetas fáciles y sencillas de preparar. Hoy en día no faltan alternativas en este sentido. Se puede encontrar fácilmente revistas y libros con recetas adecuadas para los más pequeños. Las recetas muy elaboradas pueden aburrir y desanimar a los pequeños. En "Cocinando con niños" tenemos algunas cuantas recetas especialmente indicadas para los niños.

2- Invita a tu hijo a hacer las compras. Es importante involucrar a los pequeños en todo, desde hacer la lista de compras hasta ayudar en la preparación de las recetas. Es importante que en el supermercado, dejes que los niños toquen, sientan y prueben las frutas y verduras para que aprendan a qué saben. En algunos supermercados existen algunas muestras de productos. 

3- Deja que los niños estén en la cocina. Para muchos adultos, la simple idea de compartir la cocina con los pequeños ayudantes es causa de ansiedad. Cuando llegan a la cocina, lo primero que hacen es sacar a los niños de allí, como si fuera el lugar más peligroso de la casa. Suelen mandarlos a jugar o a ver la tele. Los niños pueden estar en cocina, desde cuando estén con algún adulto que les vigilen discretamente.

4- Especifica las tareas de tu hijo, antes de empezar a preparar una receta. Cada persona debe tener una responsabilidad. Deja que tu hijo haga las tareas que no presenten ningún riesgo para él. Ejemplo: Mezclar, remover, batir, decorar, batir las claras, poner la leche, echar el tomate, rebozar la carne, etc.

5- Enseña al niño a comer sano. Si le enseña a comer comida sana y casera desde que él es pequeño, él mantendrá el hábito cuando sea mayor. Explícale que contiene cada ingrediente y por qué cada uno es importante en la receta.

6- Nunca digas "NO" a tu hijo. Déjale que pruebe, que toque, que se manche, y que huela a distintos y variados sabores. No tengas miedo de dejar que tu hijo rompa un huevo, por ejemplo, y tampoco que él derrame o se manche con la harina o con la leche. Supervisa su trabajo, pero no le exijas demasiado. La práctica le enseñará a ser más cuidadoso.

7- Cuando tu futuro cocinero desee preparar una receta solo, no le desanimes. Déjelo que tome el mando con una receta que puede hacer él mismo.

Recuerda que los padres somos los mejores maestros de sus hijos. Enseñar a los hijos cómo hacer algo toma tiempo, pero vale la pena cuando veas el orgullo y la habilidad que ellos adquirieron.

Con lo que aprenden en la cocina, los niños también aprenderán a planificar, a decidir, a valorar, a medir y pesar (una habilidad matemática), a tener responsabilidad, a dar más valor a la seguridad y a la limpieza, y al mismo tiempo, a compartir una actividad con su familia.

Fuente consultada:
- El libro "Los barrios family cookbook", de Diana Barrios Treviño.