Qué hacer si a tu hijo le intimidan en la escuela

Cómo reaccionar ante un caso de bullying

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

No creo que sea muy difícil de entender que para un niño ser intimidado en la escuela puede suponer todo un problema muy difícil de sobrellevar solo: los insultos, las burlas, el acoso cibernético e incluso la intimidación física es algo que puede ocurrir todos los días en las escuelas de todo el mundo. Cuando un hijo está siendo intimidado es difícil pensar en otra cosa que no sean soluciones y que se detenga inmediatamente. 

5 cosas que puedes hacer si tu hijo sufre bullying en el colegio

Evitar que otros niños intimiden a tu hijo

Es cierto que nunca podrás evitar que la gente haga o diga cosas malas, pero sí podrás conseguir que, de cierto modo, tu hijo pueda tener el control sobre la forma en la que responde a los agresores en la escuela. La intimidación es un problema real que debe ser resuelto tanto en la escuela como en la familia. Pero, ¿qué se debe hacer si tu hijo es intimidado en la escuela?

1. Escucha lo que tu hijo tiene que decir. Saber escuchar a tu hijo es la pieza fundamental como padre, porque es la única manera de saber si tu hijo está siendo intimidado. Intenta ser su apoyo pero también ser neutral mientras tu hijo habla, si reaccionas de forma inadecuada es posible que tu hijo de deje de contarte lo que le está ocurriendo. 

2. No culpes a tu hijo. No pongas la responsabilidad de lo que le está ocurriendo a él, ni tampoco encuentres una razón. No hay una razón por la que aparece, ni tampoco una excusa. Si le culpas de ser la víctima, sólo le provocarás ansiedad y no querrá comunicarte lo que les está sucediendo.

3. No personalices lo que te está ocurriendo. Si fuiste intimidado cuando eras pequeño y tu hijo está pasando por la misma situación, es probable que te traiga recuerdos doloroso. Con esto puedes conectar con tu hijo para transmitirle que entiendes lo que le está pasando y cómo se siente, pero el problema no es tuyo, es de tu hijo. 

4. No tomes represalias contra el matón o la familia. Por muy tentador que pueda ser para ti, no debes tomar la justicia por tu mano y tomar represalias contra el agresor o la familia. Tendrás que ser un buen ejemplo para tu hijo en cuanto a resolver problemas. Las represalias nunca ayudarán a tu hijo a resolver el problema o a que tu hijo se sienta mejor consigo mismo. Respira hondo y piensa en lo que puedes hacer para ayudar a tu hijo.

5. Enseña a tu hijo estrategias para afrontar el problema. Además tendrás que enseñar a tu hijo a cómo afrontar el problema, por ejemplo:

- Enseña a tu hijo a cómo reaccionar ante el agresor.

- Dile que nunca vaya solo.

- Que busque siempre ayuda del adulto.

- Obtén apoyo.

- Enseña a tu hijo a poner palabras a lo que le está sucediendo.

- Ayuda a tu hijo a involucrarse en otras actividades que le interesen y le refuercen el autoestima.