Cómo reconocer y educar al niño materialista

Consejos para padres con niños obsesionados con los premios materiales

Borja QuiciosPsicólogo educativo

Desde que los niños nacen son demandantes: piden comer, piden atención, que se les cambie el pañal... Y a medida que van creciendo, a la demanda ante sus necesidades reales se les van sumando otras peticiones.

La conducta de querer adquirir cosas puede llegar a convertirse en una obsesión y se da en la mayoría de los niños desde que alcanzan los 2 años. Pero, ¿cuáles son las causas? ¿Por qué se vuelve un niño tan materialista?

Por qué los niños pueden llegar a ser tan materialistas

Niña con dinero

El ser materialista es una actitud que implica creer que el consumo y las posesiones son el objetivo primordial de la vida, traen la felicidad y otorgan un estatus de aceptación social. ¿Por qué les sucede esto?:

- Por compararse con otros. Una de las razones por lo que ocurre esto en los niños es porque empieza a socializar y a reunirse con sus iguales. Se comparan los unos con los otros.

- Por la publicidad. Otra es que son más vulnerables a la publicidad. De hecho, hay estudios que llegan a la conclusión de que la publicidad parece enseñar a los niños que las posesiones son una forma de aumentar la felicidad y el éxito, donde los niños más insatisfechos o menos felices son más vulnerables a sus efectos.

- Buscan aceptación social. El sentimiento de vulnerabilidad, la baja autoestima o la falta de atención son factores que hacen más propensos a los niños al materialismo. Para estos niños alcanzar los objetos que tienen los demás o ven en la publicidad significa aceptación social, les da una identidad y consiguen esa felicidad que no encuentran por otros caminos.

6 consejos para evitar que nuestro hijo sea materialista

Debemos tener en cuenta que el ambiente en el que vive el niño influye y determina su comportamiento. Por eso, podemos afirmar que si los padres son materialistas se criarán niños materialistas. No olvidemos que los padres actúan como modelo y ejemplo. Pero, los niños pueden llegar a ser materialistas aunque sus padres no lo sean debido a los valores sociales predominantes que influyen sobre ellos y ejercen una gran presión social desde temprana edad.

Os damos algunos consejos para tratar de evitar esta situación:

1. Que los padres limiten el uso de la TV, antes que prohibirla. Seleccionar contenidos que aporten conocimiento o sean entretenidos, pero evitando que estén 'pegados' a ella a todas horas.

2. Sentarnos en familia a ver la TV. Charlar sobre lo que se ve. Enseñar a que sean más críticos con lo que ven. Que sean consumidores inteligentes

3. La práctica de deporte. Que los niños socialicen en entornos de cooperación y competición sana

4. Que haya tiempo de calidad en familia. Planificar diferentes actividades para participar junto a ellos en sus aficiones preferidas, evitando la situación de estar juntos sin más.

5. Explícale la diferencia entre querer y necesitar.

6. No le sobornes para que se porte bien. Si le dices 'si te portas bien te compro un helado' sólo conseguiremos que se habitúe a los regalos y se vuelva materialista.

La educación basada en premios y recompensas crea niños materialistas

En la sociedad de hoy en día está muy arraigada la utilización de recompensas y castigos en la educación de los hijos. Esta manera de educar proviene de la teoría conductista cuyas técnicas son efectivas cuando se usan bajo condiciones específicas. Donde a través de estas recompensas y castigos el adulto va manipulando la conducta del niño y donde el valor se pone en el resultado.

En cambio, ejerciendo este tipo de recompensas haremos que el niño se fije en la motivación extrínseca, que es esa que se origina fuera del individuo guiando al niño a ser materialista y fijándose más en el resultado o en lo que gana que en el proceso.

En conclusión, podemos afirmar que con este tipo de educación de recompensas y castigos los padres y los hijos quedan atrapados en la creencia de que es por la vía del consumo por donde se alcanza la satisfacción.