La siesta: un antÃdoto contra la depresión y ansiedad infantil
Ya decÃa Camilo José Cela, un escritor español, que la siesta es el yoga ibérico. En España, la siesta es casi una obligación nacional. Desde que son muy pequeños, uno de los grandes aprendizajes que reciben los niños es el hábito de echar la siesta después de la comida. Esta agradable costumbre no sólo les hace relajar como les evita problemas como la depresión, la ansiedad y la hiperactividad.
Entre los innúmeros materiales que se piden cuando los niños
empiezan a ir a la escuela, el cojÃn es uno ellos. Los pequeños aprenden que la siesta, este pequeño perÃodo de sueño después de la comida, es tan importante cuánto su
alimentación. Esta horita de sueño después de que coman les "recargará las pilas" y les hará
crecer. El conocido neurofisiólogo Eduard Estivill acredita que la siesta es imprescindible para los niños por lo menos hasta los
cinco años de edad.

Existen varios estudios que avalan los
benefÃcios de la siesta infantil. El último que ha salido a la luz revela que esta práctica es importante también para evitar problemas como la
depresión y la ansiedad en los niños. En la investigación participaron un amplio grupo de niños de entre 4 y 5 años y se los repartió en dos equipos: los que echaban la siesta y los que no. El 77 por ciento de los niños solÃa echar una siesta, mientras el restante permanecÃa despierto todo el dÃa. Tras una investigación a fondo sobre los hábitos, la conformación de la famÃlia y el
comportamiento de los niños, se llegó a la conclusión de que los niños que no disfrutaban de una buena siesta tenÃan mayores niveles de
hiperactividad, ansiedad y depresión.
Eso de que es mejor mantener a los niños
despiertos durante todo el dÃa para que tengan mejor sueño durante la noche es una teorÃa equivocada de algunos padres según este nuevo estudio. Descansar un rato, aunque sea unos 30 minutitos, después del almuerzo, disminuye la posibilidad de que el niño sufra de depresión, de
ansiedad e hiperactividad. Además, aumenta su capacidad de aprender, de asimilar mejor las experiencias y las estimulaciones que recibe.
La siesta es fundamental para su desarrollo, le ayuda a despejar la mente y a que recupere las energÃas frente a otra jornada de actividades hasta que llegue el momento de la
merienda, de la
cena y del
sueño nocturno.
El sueño, asà como otras muchas actividades tan necesarias al
desarrollo de los niños,
es un hábito que debe ser inculcado en los niños desde la más temprana edad. Si acostumbras a tu hijo a dormir la siesta y a
dormir bien durante la noche, no tiene porque uno influir en el otro. Todo depende del valor que se de al sueño en la familia. Si te empeñas en enseñar a dormir a tu hijo y
él se resiste, puede que sea por otro motivo. Hable con su pediatra para encontrar las causas.
Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com