Dar un bebé en adopción con una sola llamada

Con una sola llamada al 112 o al 012, se podrá dar un bebé en adopción, garantizar su seguridad, y evitar así su abandono. Al llamar a uno de estos teléfonos se comunica el deseo de entregar al recién nacido en adopción, e inmediatamente una patrulla se encarga de ir a recoger al pequeño a cualquier punto de la región.

Cada año, en Madrid, cerca de 70 bebés son entregados en hospitales para su adopción. Y en torno de 2 ó 3 bebés recién nacidos son abandonados en calles, parroquias o lugares similares. Con el funcionamiento de este mecanismo, lo que pretende la Comunidad de Madrides ofrecer a aquellas madres que toman la decisión de entregar a su bebé días después de salir del hospital, un recurso alternativo al abandono.

La adopción

Cuando la madre biológica llama al teléfono mencionado, será atendida por el Servicio de atención a la mujer y al menor. No será necesario su desplazamiento para hacer la entrega del bebé. Serán los responsables de la Unidad Móvil de Emergencia Social los que acudirán al local donde se producirá la entrega, explicarán a la mujer acerca del apoyo administrativo que está a su disposición, y se iniciarán los trámites requeridos para tutelar al menor y darlo posteriormente en adopción. El menor será trasladado a una de las residencias de acogida infantil, donde recibirá todos los cuidados necesarios, hasta que la Comisión de Tutela decida hacer su entrega a una nueva familia. Se espera que todo el trámite dure aproximadamente unos 30 días.

Los datos de la madre biológica, sea cual sea su edad o nacionalidad, estarán bajo confidencialidad, y ella no tendrá que enfrentarse a problemas legales. Dar un bebé en adopción no es un delito. El abandono en la calle sí, penalizado con dos años de cárcel. La madre tendrá hasta tres oportunidades para dar vuelta atrás: en el momento de realizar la entrega del bebé, cuando el personal de Servicios Sociales se desplace hasta su casa para confirmar su decisión, y luego cuando tenga que presentarse al juez para dar por hecha la entrega de su bebé en adopción. Luego ya no podrá arrepentirse.

Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com