Lucas, un niño adoptivo. Cuentos sobre adopción

Cuento infantil sobre la adopción de un hijo

A través de los cuentos infantiles, los niños pueden saber de qué se trata la adopción, una forma de tener hijos que cada día es más comun. Con este cuento de 'Lucas, un niño adoptivo', enviado a Guiainfantil.com por una psicóloga, será más fácil explicar también a los niños adoptados, cuál es su origen y cómo han llegado a su familia, de una forma natural, tierna, y sin dramas.

El cuento infantil: Lucas, un niño adoptivo

El cuento infantil: Lucas, el niño adoptivo

Era una tardecita de invierno, hacía mucho frío y llovía furiosamente. El viento soplaba, soplaba y soplaba... Sentados al lado de la chimenea, los nenes, María, Javier y Teresa comían con placer los bizcochitos calentitos que les ofreció su abuela. Teresa... coqueta, moviendo la cabeza y arreglándose sus trencitas, preguntó:

- Abu, y Lucas... ¿por qué no vino hoy?

- Está enfermito - contestó la abuela. - Pero igual lo tenemos con nosotros...

- ¿Y dónde está? - preguntaron los chicos, asombrados, mirando a su alrededor.

- Aquí, junto a mi corazón...- y con un movimiento rápido descubrió una carta que tenía oculta dentro de su blusa, y enseguida la volvió a guardar junto a su pecho.

Los chicos estaban tan intrigados, que empezaron a gritar:

- ¡Dale, abu, léela, léela!

La abuela, misteriosa e inquieta, respondió:

- No sean impacientes... vamos a leer la carta más tarde.

Javier y Teresa asintieron con la cabeza, pero María, la más chiquita, caprichosa y enojada, exclamó:

- Entonces... ¡¡queremos que nos cuentes un cuento... ahora mismo!!

La abuela, aliviada, afirmó:

- Me encanta contarles cuentos cuando llueve... ¿Están preparados?

- ¡Síiii!- respondieron los chicos.

- Bueno... ¡Escúchenme con cinco orejas y mírenme con veinte ojos..! Como todos los jueves, hoy les voy a contar un cuento... Pero en esta historia no va a haber ni duendes, ni brujas, ni princesas... Hoy les voy a contar un cuento real... un cuento-secreto... – murmuró despacito.

Con dulzura, la abuela invitó a María, su nieta menor, a sentarse en su regazo, y después de un largo y misterioso silencio, que a los chicos les pareció rarísimo, comenzó su relato:

- ¿Recuerdan cuando María todavía estaba en la panza de mamá...? Era un día como el de hoy : muy lluvioso y frío. Por la noche nos reunimos todos en la casa del Tío Pepe y la Tía Luly para conocer al nuevo primito... Y allí estaba él: Lucas, un precioso bebé, chiquitito, flaquito, sonrosado y llorón, en brazos de la tía Luly, tomando su mamadera como un gran comilón.

El tío Pepe - calladito como siempre - lo miraba embelesado, y la tía Luly lucía orgullosa y oronda, como una reina feliz. Estaban tan contentos... ¡Por fin se habían reunido con su hijito..! ¡Sí¡¿Qué hicimos? - Al verlo a Lucas bebé, corrieron rapidito a acariciar la panza gorda de su mamá. Y allí adentro estabas vos, María, dando pataditas, como diciendo : ¡Aquí estoy, ya crecí, ya quiero salir, para jugar con mis hermanos y mi primito!.

- Abuela, ¿y por qué yo daba pataditas? - preguntó María, muy preocupada. -¿A mi mami no le dolía?

FIN

Este cuento ha sido enviado por Lic Dora Kweller (Argentina)