Ojo al cloro y al comportamiento de los niños en las piscinas

Normalmente nuestra preocupación cuando llevamos los niños a la piscina, se centra sobre todo en su seguridad, es decir, si llevan o no manguitos, en enseñarles a nadar, o si están utilizando la crema con el factor de protección solar adecuado. Sin embargo, los neumólogos advierten que el agua con mucho cloro y poco cuidada puede poner en riesgo la salud de los pequeños.
Caerse, quemarse o ahogarse no son los únicos riesgos a que están expuestos los niños cuando van a la piscina. El peligro también reside en el agua, en su calidad, y más concretamente en el uso de productos quÃmicos como el cloro que, según la Asociación de Neumólogos del Sur de España, puede provocar asma. Los niños, principalmente de dos a tres años, son los más vulnerables al asma. Por esta razón, los neumólogos aconsejan que los padres sean más cautelosos al elegir las instalaciones con piscina para llevar a sus hijos. El cloro por sà solo no es considerado un producto quÃmico de riesgo, pero su efecto resulta dañino cuando se junta con otras sustancias derivadas del sudor, la saliva o la orina. Esta conjunción sà es nociva para el sistema respiratorio, y en especial a los niños.
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