Ojo al cloro y al comportamiento de los niños en las piscinas

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Normalmente nuestra preocupación cuando llevamos los niños a la piscina, se centra sobre todo en su seguridad, es decir, si llevan o no manguitos, en enseñarles a nadar, o si están utilizando la crema con el factor de protección solar adecuado.

Sin embargo, los neumólogos advierten que el agua con mucho cloro y poco cuidado puede poner en riesgo la salud de los pequeños.

Cuidado con el cloro de las piscinas y los bebés

Niña bucea

Caerse, quemarse o ahogarse no son los únicos riesgos a que están expuestos los niños cuando van a la piscina. El peligro también reside en el agua, en su calidad, y más concretamente en el uso de productos químicos como el cloro que, según la Asociación de Neumólogos del Sur de España, puede provocar asma.

Los niños, principalmente de dos a tres años, son los más vulnerables al asma. Por esta razón, los neumólogos aconsejan que los padres sean más cautelosos al elegir las instalaciones con piscina para llevar a sus hijos. El cloro por sí solo no es considerado un producto químico de riesgo, pero su efecto resulta dañino cuando se junta con otras sustancias derivadas del sudor, la saliva o la orina. Esta conjunción sí es nociva para el sistema respiratorio, y en especial a los niños.

7 consejos si tu hijo se baña en la piscina

Para evitar problemas de salud, se recomienda que los padres:
1. Certifiquen de que la piscina esté adecuadamente servida de cloro
2. Obliguen a que todos se duchen antes de meterse en el agua - Eviten que los pequeños beban el agua de la piscina
3. Eviten los baños prolongados
4. Deben poner pañales resistentes y apropiados al agua en los bebés
5. Enseñen a los niños, desde que son muy pequeños, cómo deben comportarse en el agua, es decir, evitar tirarse del bordillo, o que estén todo el tiempo chapoteando el agua
6. No expongan a los bebés en ambientes con mucha gente
7. Y por último, que jamás dejen solos a los pequeños