Guía de primeros auxilios con niños en casa - Heridas, cortes y mucho más

Cómo curar las lesiones y quemaduras de tus hijos tras un accidente doméstico

Adriana Méndez
Adriana Méndez Escritora y redactora

Aprender sobre primeros auxilios debe ser una necesidad básica en la vida, ya que es una herramienta que nos permite actuar de manera segura y funcional ante cualquier tipo de lesiones y emergencias de salud. Esta guía de primeros auxilios será realmente útil si tienes niños en casa, ya que los accidentes domésticos son muy frecuentes. Te contamos cómo curar heridas, cortes, quemaduras y demás lesiones en los niños.

Si tienes niños en casa, chequea esta guía de primeros auxilios

Una guía de primeros auxilios para niños en casa

Las heridas leves son frecuentes en la infancia, debido a que los niños salen a jugar al aire libre y pueden rozarse con piedras, asfalto, tierra, etc. Dentro de casa también pueden ocurrir accidentes domésticos: caídas, choques, cortes... Por ello, los padres debemos saber cómo curar una herida para que esta no llegue a infectarse y produzca dolor.

1. Lo primero que hay que hacer en el caso de que nuestro hijo se haga una raspadura es lavarnos bien; vamos a curarle la lesión, por lo que debemos asegurarnos de que nuestras manos están bien limpias.

2. A continuación, se debe lavar la herida con agua y jabón para desinfectarla.

3. Con el agua a chorro (o bien usando un pequeño algodón o gasa) debemos limpiar los restos de suciedad que tenga la herida. Para ello, pasamos el algodón sobre la herida, con cuidado, haciendo pequeños círculos hacia fuera. Esto ayudará a que granitos de arena u otro tipo de suciedad que haya quedado en la herida, se quite.

4. Si es el caso de una herida sangrante, entonces debemos colocar una gasa y mantenerla en la herida por al menos 5 minutos sin levantarla, ya que esto ayuda a la coagulación y que se detenga el sangrado.

5. Tras esto, se aplica un antiséptico para evitar infecciones y dependiendo dónde se encuentra la herida, si son zonas que pueden volver a golpearse, puede ser conveniente vendarla o taparla con un apósito o tirita.

6. Durante los días siguientes es conveniente seguir limpiando la herida con cuidado (y sin romper la costra) con agua limpiarlas una vez al día con agua y jabón hasta el cuarto día donde se deja que la herida se cure al aire libre.

¿Cuándo ir al médico porque tu hijo se ha herido o cortado?

Las heridas y los cortes de los niños

Como ya lo mencionamos, los accidentes domésticos, en el parque o en el colegio ocurren con mucha frecuencia en los niños, por lo que los padres debemos aprender primeros auxilios para saber cómo curar este tipo de heridas. Pero, en caso de duda, podemos acudir a nuestro centro de salud, médico u hospital más cercano para que evalúen la lesión.

Ten en cuenta los siguientes consejos:

- Si se trata de una herida o raspadura pequeña en zonas como rodillas, brazos, codos, piernas, manos, etc., no hay ningún problema. Es importante, sin embargo, lavarlas como se ha indicado un poco más arriba para evitar que se lleguen a infectar.

- En caso de lesiones en otras partes del cuerpo como los ojos, boca o genitales, es mejor acudir al médico.

- También hay que acudir al hospital en caso de mordeduras profundas, bien sea hecha por otros niños o por animales. Esto se debe a que la boca posee muchos gérmenes y bacterias que pueden infectar las heridas.

- En caso de que las heridas de tu hijo tengan surcos muy separados o se vean profundas, también deberá evaluarlas un profesional de la salud, ya que puede necesitar puntos de aproximación o sutura; lo mismo si ya están infectadas (presentan mucho dolor, la zona de alrededor está enrojecida o abultada, está muy caliente, hay pus...).

- Si la herida tiene clavado algún objeto punzante, en cuyo caso no es seguro retirarlo, porque podemos hacer que se desangren; lo ideal es limpiar alrededor de la herida e ir a emergencias.

Heridas o cortes que sangran - Cómo detener una hemorragia

Curar las heridas que sangran de los niños

Existen casos en donde un niño o niña tiene una lesión sangrante y, a pesar de ser lavada, sigue botando sangre. Este es un escenario de hemorragia en donde, aunque sea difícil, hay que mantener la calma pues, si los padres se ponen nerviosos automáticamente los niños se pondrán temerosos también.

Si tienes una gasa o un pañuelo, colócalo sobre la herida y ejerce una leve presión mientras se tumba al pequeño en el suelo para evitar mareos y se eleva el miembro lesionado (brazo o pierna). Si en caso tal que, la hemorragia continúe, entonces vamos a cortar un poco la circulación sanguínea, presionando la arteria del brazo o la pierna, donde se siente con mayor intensidad el pulso y llamar de inmediato a urgencias.

¿Cuándo podemos considerar una hemorragia como algo de emergencia? Básicamente cuando observamos signos de que el niño está empeorando, en este caso las señales más evidentes son:

- La hemorragia no se detiene y sigue fluyendo a pesar de las técnicas aplicadas.
- Los niños presentan mareos, sed y labios secos, lo que indica que hay una hemorragia muy importante.
- Cambios en la coloración de la piel, pasando a ser azulada. Esto es signo de cianosis.

Señales de que una herida de los niños necesita puntos de sutura

Los puntos de sutura de la herida de los niños

Es importante recalcar que la decisión de suturar o no una herida siempre va a depender del equipo sanitario que esté atendiendo al pequeño. Por lo general se procede a poner puntos de sutura cuando existen heridas abiertas profundas, como las que tienen surcos separados y han sido causadas por objetos cortantes o cuando una herida no deja de sangrar.

El tiempo de acción y respuesta es indispensable en estas situaciones pues, existen heridas que tardan en ser atendidas y ya no pueden ser suturadas, debido a que esto representa un riesgo de infección importante. Por lo que se procede a hacer curaciones constantes hasta que el corte se cierre por sí mismo. Esto es conocido como una cura por segunda intención.

¿Cuánto es este tiempo de espera negativo? En un lapso de 4 a 6 horas una herida no puede ser suturada. Así que si observas que la herida que se ha hecho tu hijo podría requerir sutura, acude de inmediato al médico en lugar de poner en marcha tus conocimientos de primeros auxilios.

[Leer +: Qué hacer en caso de atragantamiento en niños]

Cómo curar una quemadura de los niños, paso a paso

Cuando los niños tienen quemaduras

Las quemaduras de bajo grado también son comunes entre los niños, especialmente las llamadas escaldaduras, que son aquellas quemaduras hechas con líquidos calientes. Estas son las que se producen en accidentes domésticos en los que se les cae encima una sopa hirviendo o preparamos una bañera demasiado caliente.

Dentro de los primeros auxilios, se considera que existen tres tipos de quemaduras según su gravedad:

- Quemadura de primer grado: La piel en este caso de pone de color rojo y existe una irritación y sensibilidad leve, como las quemaduras solares. Estas solo afectan la primera capa de la piel.

- Quemadura de segundo grado: Afecta un poco más profundo la capa de la piel, además de enrojecimiento se producen ampollas dolorosas que se llenan de líquidos.

- Quemadura de tercer grado: Son las más graves y peligrosas ya que afectan las capas más profundas de la piel. Se ven como costras negras y no producen ningún dolor puesto que se han quemado también las terminaciones nerviosas. Hay que acudir de inmediato a urgencias.

En caso de que tengamos que tratar desde casa una quemadura de nuestros hijos, las guías de primeros auxilios nos indican las siguientes pautas:

- Lo primero que hay que hacer es alejar al pequeño de la fuente de calor.
- Si sus ropas están en llamas, lo más recomendable es taparlas con una manta en lugar de echarles agua.
- Quitarles sus prendas de ropa o accesorios que puedan tener consigo, que haya estado en contacto con el fuego y pueda seguir quemando. Esto se hace siempre y cuando no estén pegados a la piel.
- Refrescar la quemadura con agua, puede ser colocando la herida bajo el chorro o sumergiéndola. Esto es para que el calor de la herida se disipe.

Errores frecuentes al aplicar primeros auxilios a los niños

Primeros auxilios para padres e hijos

En caso de que tu hijo se haga una herida o una quemadura, estos son algunos errores de primeros auxilios que nunca debemos conocer. Es un error:

- Pinchar o reventar las ampollas que se forman después de una quemadura. Se tiende a pensar que así se acelera la cicatrización, pero termina creando una herida innecesaria y aumentando el riesgo de infección.

- Utilizar ungüentos o cremas caseras para tratar quemaduras, buscando refrescar la piel, pero solo genera problemas de cicatrización e irritación cutánea; además de que será muy doloroso hacer la limpieza ya que hay que retirar esos productos.

- Retirar a la fuerza las ropas y accesorios que estén pegados a la piel con una quemadura.

- Dar medicamentos farmacológicos a los niños cuando tienen una herida, como las pomadas antibióticas. Este uso solo puede ser recomendado por el médico porque no sabemos si esa herida lo amerita o no.

Conocer estos consejos y acciones de primeros auxilios para hacer cuando existan situaciones de emergencia con los niños, donde se han lastimado, herido, cortado o quemado, es de vital importancia para asegurar su salud y una recuperación óptima.

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