Por qué una palomita de maíz puede matar a un niño

Asfixia en niños provocada por palomitas de maíz

Estefanía Esteban
Estefanía Esteban Responsable Multimedia

Si hay algo que les guste a los niños cuando van al cine o se sientan frente a la televisión para ver una película, es poder tener entre las manos un montón de palomitas de maíz. Sin embargo, dependiendo de la edad del niño, puede llegar a ser muy peligroso. La historia de la pequeña Mirranda, de sólo 2 años de edad, sirve como voz de alarma para todos los padres. 

El peligro de las palomitas de maíz para los niños

Por qué una palomita puede matar a un niño

Alison, madre de familia numerosa, disfrutaba de su cumpleaños. En su fiesta, evidentemente, estaban sus cuatro hijos. La más pequeña, Mirranda, sólo tenía dos añitos. Era una fiesta de cumpleaños muy normal, con sus patatas fritas, sus refrescos... y sus palomitas de maíz, la estrella de todas las fiestas en donde hay niños. 

Mirranda no pudo resistirse a la tentación y comió palomitas, con tan mala suerte que una de ellas se quedó alojada en su tráquea. La pequeña no podía respirar, y a pesar de que sus padres intentaron reanimarla y llamaron a los servicios de emergencia, murió en el hospital. 

Desde allí informaron a los padres que no se trataba del primer caso. La asfixia de menores por culpa de las palomitas de maíz es más común de lo que quisiéramos. La recomendación es prohibirlas a bebés y extremar la precaución en los niños. La franja de edad más peligrosa y en la que más casos de atragantamientos se presentan es de 0 a 4 años. 

Pero los médicos también advierten de que hay otros alimentos que provocan muchos casos de asfixia en los niños, como es el caso de las uvas, los caramelos duros, las aceitunas o las salchichas

Cómo salvar la vida de un niño que se atraganta

Si tu hijo (mayor de un año) se atraganta, seguramente empiece a toser. Deja que tosa y aunque te veas tentado a hacerlo, no le des golpes en la espalda, porque podrías empeorar la situación. En el caso de que él sólo por sí mismo no consiga deshacerse de eso que le impide respirar con normalidad, debes hacer esta maniobra (después d ellamar a los servicios de emergencia): 

- Inclinado hacia delante o tumbado en tus rodillas, darle cinco golpes secos entre las escápulas de la espalda (zona alta, entre los omóplatos)

- Localizar donde acaban las costillas y donde empieza el ombligo. Nos colocamos por detrás y abrazándole desde atrás, localizamos este punto con el puño, y presionamos cinco veces ligeramente hacia arriba y hacia adentro para aumentar la presión en la caja torácica.. 

- Buscar en su boca el objeto que le impide respirar y si está al alcance de la mano, retirarlo. Si no es fácilmente extraíble, no intentarlo. 

- Repetir la secuencia de cinco golpes en la zona escapular y cinco presiones entre las costillas. 

- Si pierde la consciencia, tumbarle boca arriba, tapar su nariz y hacer cinco ventilaciones.

- Presionar en el centro del esternón 15 veces

- Repetir hasta que lleguen los servicios de emergencia.